RE: "Alvearización", Oesterheld, Argentina (in?==?iso-8859-1?Q? Spanish, sorry)

Julio Fernández Baraibar julfb at SPAMsinectis.com.ar
Fri Jan 28 23:18:57 MST 2000



Nestor nos escribió:
> En relación a RE: Miskitus,
> el 26 Jan 00, a las 21:40, Julio Fernández Baraibar dijo:
>
> > Louis:
> > I have not read totally your message but I found the name of Carlos
> > Vilas. Curiously I met Carlos Vilas the last monday in a dinner that
> > every week organize a peronist group of activists and intellectuals
> > here in Buenos Aires. You know, Nestor, Martin Garcia and its Peña
> > Oesterheld in La Parrilla Rosa. Ok. Carlos Vilas was there and he did
> > a very interesting talk about globalization and national struggle. The
> > very strange was that many of who were there had hold the government
> > of Menem, the exterminator of our national struggle. But so are our
> > countries.
>
> [Che, Julito, cómo te castigás]

(Vos sabés que siempre me gusto "castigarme". Una cena regada con un par de
botellas de Selección López y la posibilidad de mantener un vínculo activo
con las huestes diezmadas y diseminadas de lo que alguna vez fue una especie
de ejército, es algo que mi sibaritismo y mi aversión por el ayuno, la
abstinencia de carne y el sinabrio, no puede resistir.)
>
> Sí, suena extraño.  Pero, dándole una segunda mirada a la cosa, acaso
> estos "peronistas" no están haciendo -sin saberlo, claro, para que la
> historia se repita con tanta precisión tiene que haber un buen fondo
> de ignorancia detrás- lo mismo que los alvearizados de los treinta y
> cuarenta?
>
> Al menos en la Argentina, y esto alguna vez lo charlamos, la
> categoría "alvearización"  denota algo más profundo que la mera
> destrucción del yrigoyenismo. Se trata del camino preferido para
> desactivar movimientos nacionales. No quiero ser esquemático, pero el
> proceso es más o menos siempre el mismo: un proceso de hipertrofia de
> los aspectos menos conflictivos (y aún reaccionarios) del movimiento,
> para luego abandonar las banderas originarias pero manteniendo la
> retórica y buena parte de los ideales. Lo de la "peña Oesterheld" es
> realmente paradigmático. Mäs abajo vuelvo sobre esto.

Lo de "la Oesterheld" es, por supuesto, paradigmático. Organizar un Rotary
Club de ex militantes, de ex revolucionarios, de ex nacionalistas, es de una
profunda ý senil melancolía. El peronismo, lo que queda de él -una legión de
funcionarios en busca de un presupuesto donde conchavarse (disculpen los
amigos que leen español, estos regionalismos)- ha perdido el rumbo, la
brújula y hasta la nave. Hace quince días tuve "el gusto" de encontrarme en
el mismo lugar con, ni más ni menos que, Antonio Cafiero, "El Tony", en
todos los sentidos que la palabra tiene en nuestro vocabulario (Tony es, en
Argentina, sinónimo de payaso, clown). Es algo así como un viejito patético
que cuenta lindas historias del tiempo de antes mientras en el tiempo de
ahora comete toda clase de felonías y agachadas al punto de convertirse en
el candidato de la maffia, la runfla menemista, a jefe de gobierno de la
ciudad de Buenos Aires. Pero eso no es todo, por supuesto. El señor Norberto
Ivancich, un respetable profesor universitario peronista, que ha escrito
vibrantes e inteligentes páginas contra el proceso de globalización y la
pérdida de identidad nacional, considerado por sus mejores compañeros como
una de las mejores cabezas pensantes del postmenemismo, se acaba de
convertir en el Amauta de la candidatura de Cavallo, repito Cavallo, a jefe
de gobierno de la ciudad. O sea, querido Nestor, que el peronismo, lo mejor
y lo peor de él, es como un hormiguero pateado, y ha perdido toda
posibilidad de encontrar algun tipo de ruta u horizonte político. Mucho
menos desde la oposición. Vos y yo, y algunos otros compañeros, sabemos que
el peronismo en la oposición no existe. Su nacimiento desde el poder, su
falta de experiencia en la construcción de una oposición política al
sistema, su estrecha y vital relación al aparato del Estado, lo convierte en
una especie de monstruo descerebrado cuando le toca estar en la oposición.
>
> La izquierda colonizada también recibía interesantísimas conferencias
> mientras se oponía al movimiento nacional.  Esto lo vimos en los
> treinta y en los sesenta. Los radicales siempre mantuvieron un ala
> furiosamente patriótica, que llegó a utilizarse en contra de los
> verdaderos patriotas (Silenzi de Stagni, ahora verdaderamente un
> héroe civil, y su escándalo gorila por los contratos con la
> California, cuyo impacto público no se puede dejar de lado).
>
> El partido autonomista nacional se alvearizó "avant la lettre" por la
> vía de una hipertrofia de sus mecanismos de representación política
> (de la lucha por el atrio al fraude hay una sutil pero esencial
> diferencia cualitativa), el radicalismo por una hipertrofia del
> constitucionalismo abstracto (Alvear mismo), y el peronismo por una
> combinación de hipertrofia asistencialista e hipertrofia de su
> grosería intelectual.

Tengo la sensación que esto es una ley histórica a todos nuestros
movimientos nacionales no socialistas. Hoy ser peronista no es profesar una
cierta opinión, una cierta idea de las cosas y del desarrollo político, sino
una complicidad, un compañerismo que se ubica en el pasado y no en el
presente. Lo curioso es que la grosería intelectual a la que te referís no
coincide con cierto refinamiento renacentista de Perón como pensador y
político. Perón era, mal que les pese a los peronistas, un intelectual, un
hombre de un osado sistema de pensamiento. Recordá tan solo su propuesta de
unión con Brasil y Chile en 1953 para tener una magnitud del alcance de su
pensamiento estratégico, en los términos, por supuesto, de un capitalismo
autónomo.

> El proceso ya estaba avanzando cuando todos creíamos estar en plena
> etapa pre-revolucionaria. Si lo tenés a mano, mirá el post-scriptum
> de 1970 que Hernández Arregui le hace a su "Formación de la
> conciencia nacional" y vas a ver hasta qué punto el hombre ya tenía
> la crapodina empastada. Y era Hernández Arregui, me cachendié!  El
> único que se mantuvo lúcido hasta el final fue Don Arturo, pero Don
> Arturo (como bien dijera Menem), no era exactamente "peronista", era
> un patriota revolucionario de la Argentina que había precedido al
> peronismo, que estaba dispuesto a superarlo, y cuyo pensamiento y
> acción, de hecho, contiene en buena parte el germen de la IN, es en
> el fondo uno de los nuestros y Carlitos Menem tenía razón al decir
> que "no era peronista", sólo que se equivocaba al decir que "era
> radical".

También en este sentido relativizaría tu afirmación. Vos sabés el respeto
que le tengo a la memoria y la obra de don Arturo. Ha sido don Arturo quien,
desde sus libros, me enseñó a conocer y entender mi país. Pero aún él, con
toda su audacia y su conocimiento del país, no entendió dos cosas
fundamentales: el levantamiento popular del 29 de mayo de 1969 en Córdoba,
que siempre atribuyó a una conspiración militar de Lanusse y a los
Montoneros, a los que creyó representantes de una nueva voluntad popular, lo
que lo llevó a coqueteos inútiles con ellos. El límite del pensamiento
burgués, que también encuentro en algunos actuales amigos míos, como el
director de la revista en la cual colaboro, impide pensar en la posibilidad
de una revolución nacida, producida y generada desde abajo. Parecería que el
peronismo necesita, en términos abstractos y generales, un patrón a quien
exigirle aumento de salarios. No se le ocurre abolir el patronazgo. Por
supuesto, coincido con vos en esto como en tantas otras cosas, en que Menem
sobre este tema no puede hablar.

>
> Tres movimientos nacionales, tres alvearizaciones. Se desarrolla lo
> compatible y se descarta lo revolucionario.  Lo más interesante,
> Julio, es que la máquina en la Argentina opera con una precisión y un
> silencio admirable, dignos del Primer Mundo. Si uno no los conociera
> personalmente, diría que casi no hay sujeto, que es un ejemplo de
> estructura althusseriana. Pero se trata de varios sujetos, por
> cierto. Entre ellos tus intelectuales peronistas de la peña
> Oesterheld. El nombre de la peña es por demás significativo. Supongo
> que sabés cuál es la historia política personal de Germán Oesterheld,
> en cierto sentido paralela a la de Rodolfo Walsh.
>
> Oesterheld tuvo el mérito indiscutible de expresar, en sus guiones de
> ciencia ficción, el estado de ánimo de una fracción de la clase media
> entre 1955 y 1965. Evolucionó junto a ese sector, y en los 70 su
> Eternauta pasó a descubrir que, en una eventual invasión
> extraterrestre, seguramente los poderes del Norte negociarían con los
> marcianos la entrega del Tercer Mundo a cambio de que los dejen en
> paz. Conocés el desarrollo temático de "El Eternauta"?  Luego se hizo
> Montonero, y fue masacrado con todos ellos. Su origen no podía ser
> más banal, dicho sea de paso: escritor de malos cuentitos para niños
> en la Editorial Sigmar durante la segunda mitad de los cincuenta.
> Pero hay que comer para vivir, no?
>
> Oesterheld en los cincuenta era un desarrollista progre (Juan
> Sasturain tiene algo excelente escrito sobre cómo esto se revela en
> "El Eternauta", algo digno de las academias parisinas). Si Quino con
> su "Mafalda" acompañó a la pequeña burguesía "progre", Oesterheld
> acompañó a la pequeña burguesía a secas. Fue el profeta artístico de
> la gran masa de talleristas, pequeños industriales, estudiantes de la
> Industrial que luego trabajarpn de obreros en las grandes plantas
> automotrices (gente siempre muy bien dispuesta a la ciencia ficción,
> y si encima veo a los marcianos sobre la General Paz qué bárbaro), en
> fin, ese mundo del que por ejemplo surgió Trapero y que de algún modo
> se pinta en Mundo Grúa. De allí que Oesterheld, a diferencia de Quino
> (cuya última tira de Mafalda es excepcional en este sentido), no se
> quedara mirando desde afuera, con cierta simpatía, al movimiento de
> principios de los 70, sino que se zambulló en él de cuerpo y alma.
> Pero ese alma seguía siendo, en el fondo, el alma del desarrollista
> rebelde, no el alma del groncho peronista. No está mal elegido el
> nombre para una peña que recibe a Carlos Vilas, lo escucha no sin
> nostalgia, y luego pasa a cobrar por la ventanilla de Carlitos. Se
> trata de gente que, como los desarrollistas, optó por "militar en el
> Estado" una vez que las otras formas de militancia quedaron pasadas
> de moda.
>
> Es realmente terrible.  Carlos Vilas, Ortega y Gasset, Rabindranath
> Tagore, Umberto Eco: siempre hay conferencistas revolucionarios para
> nuestros pequeño burgueses...

Así es, Néstor, estos son los bueyes con los que aramos.

Un abrazo

Julio FB








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