L-I: El Estado Corriente de La Campanya

Tony Abdo aabdo at SPAMwebtv.net
Sun Jun 11 13:56:33 MDT 2000


Busco comentario que vale la pena leer, pero como con cualquiera
campanya politica capitalista en cualquier pais, la mayoria de
comentario es disparate.

Abajo es un analisis que provoca dos preguntas grandes..............

1- Es posible que Clinton and Zedillo han dejado esta mobilizacion
contra PRI, solo para seguir con lo mismo... Mexico encabezado con
'autoridad' politica que la gran mayoria de mexicanos odian y
desprecian?      Autoridad sin autoridad?

2- Cual es la forma de fraude que Zedillo advance en este rondo de
engano?    Que nos olvidemos de creer que el voto sea puro, o las
encuestas sean representativas de alguna realidad que la enumeracion va
a medir con pecision para llevar a cabo las ganas del pueblo!

Todo depende si el voto en regiones rurales este manipulado en forma
tradicional?     Si Zedillo hubiera puesto en lugar mecanismo  para no
dejar esta  cuenta falsa para regalar la eleccion a Labastida, se
declaria Fox ganador.

No he encontrado ningun informe sobre la estructura de la agencia
encargada con el proceso de contar la votacion.    Es interesante que un
lider de Global Exchange fue expulsado de Mexico hace poco.     Por que?
Hay otros obsevadores que tienen la capacidad para ser reportero acerca
del mecanismo de la cuenta de la votacion?

Tony Abdo
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C O L U M N A S
Panorama Norteamericano

Eduardo Valle
¿Cómo va a perder Fox?

"Y en la vuelta que dio, ahí le pegó el teniente"  Antiguo corrido
mexicano ¿Cómo va a perder Vicente Fox? Vamos, no se necesita ser
adivino. Si los foxistas no modifican en forma inmediata y drástica su
campaña, Francisco Labastida va a ganar con los votos de los
indecisos. Mientras el voto congelado (el de los abstencionistas) se
queda en la mejor posición para los priístas: inmóvil,
inconmovible, Fox y su equipo tienen menos de dos semanas para recuperar
el terreno perdido con el sector determinante de la votación del 2 de
julio, los indecisos, y para buscar alcanzar la meta casi imposible:
movilizar aunque sea una parte de los abstencionistas. Suena muy
difícil pero no imposible. Sencillo y claro: hasta el día de hoy Fox
ha buscado la mayoría del voto duro antipriísta. Sin duda, logró
esa mayoría. Pero esto no es suficiente para ganar las elecciones: hay
7 u 8 millones de votos de indecisos a los cuales se tenía que
convencer. Y en estos momentos críticos, Fox no les ha dicho nada. Les
ha hecho el vacío en su pelea por el voto duro antipriísta, mientras
Labastida ha lanzado su mensaje a todos niveles: Fox es "faxista",
"salinista", financiado por "dinero extranjero". Fox es el caos y la
antipatria, la ultraderecha, la intolerancia violenta, la terquedad y el
autoritarismo reaccionario. Mientras Labastida es un hombre sereno,
prudente, de diálogo y propuestas; Zedillo dixit.
Tiene razón Jaime Sánchez Susarrey (Reforma , 10 de junio): "Quienes
simpatizan con él (Fox) quieren un cambio, pero no lo quieren a costa
de inmolar estabilidad y seguridad. Francisco Labastida y su equipo se
tardaron en descubrir esa enorme veta, pero es evidente que ya lo
hicieron". Tiene razón: ya midieron a Fox y sus errores estratégicos
más severos. La mayoría del electorado activo es antipriísta; pero
esa mayoría tiene dos campeones: Cárdenas y Fox. Desde que estos dos
señorones se negaron a encontrar un acuerdo para presentar un frente
común de la oposición partidista, el voto duro antipriísta se
dividió y dejó en el aire, obvio, a los abstencionistas. Al menos
30% de los electores. Pero también a la quinta parte del electorado
activo: a los indecisos, unos 7 u 8 millones de electores. El voto duro
priísta, campesino, precarista e inducido, frente al mayoritario y
urbano voto duro antipriísta, dividido. Y en medio, sin brújula por
muchas semanas, los indecisos: la franja que determina al ganador.
Y, entonces, ocurrió el "martes negro". Así el PRI pasó a la
ofensiva. No para conquistar sectores del voto duro antipriísta; ese
ya tiene su lugar, y ha sido otro error de Fox el no respetarlo en una
pelea absurda con Cárdenas, como si la mayoría del voto duro
antipriísta determinara el resultado de la elección. Al PRI y
Labastida no les interesa ganar en ese sector del electorado –a lo
más, lo dejan a la defensiva. No; luego del "martes negro" cada paso,
cada anuncio, cada lema, cada movimiento del PRI y el gobierno, está
dirigido en primer lugar y sobre todo a "los indecisos", los
confundidos, los que no sabían hasta hace unos días por quién
votar. Esos que ahora han recibido el mensaje priísta y gubernamental
de la intolerancia represiva, las ligas de Fox con financieros
estadounidenses y (horror) sus relaciones y concertacesiones con Carlos
Salinas de Gortari. Sí: exactamente; Fox, este hombre burdo y
enloquecido, beneficiado por el Fobaproa, es el candidato de Salinas de
Gortari y de los tejanos. Vaya mensaje: es la antipatria y la
ultraderecha entreguista, el promotor del caos y la disolución. El
Bucaram mexicano –un país con 3 mil kilómetros de frontera con la
única superpotencia del mundo contemporáneo.
Y frente a esta ofensiva políticoelectoral, la cual tiene como blanco
directo e inmediato a 7 u 8 millones de electores indecisos, Fox
continúa peleando con Cárdenas y el PRD por la mayoría del voto
duro antipriísta. Como si con ello fuese a ganar la elección. "Ya
ganamos", grita al cielo; mientras algunos de sus seguidores insultan y
agreden a diestra y siniestra. Y es cierto, ya ganaron la mayoría
relativa del voto duro antipriísta. Pero la recepción de votos se
dará hasta el 2 de julio y ahí actuarán también quienes se
disgustaron el "martes negro" con la intransigencia de Fox y más
todavía con la reciente y violenta intolerancia de sus fanáticos.
Los confundidos, quienes, desde ese día, no han recibido una señal,
una sola, de orientación y dirección, y ni siquiera de
apaciguamiento o mensaje positivo, del campo foxista. Ya no digamos
propuestas programáticas que rebasen y hasta ridiculicen la campaña
priísta. Vamos: Fox y sus geniales asesores no han podido rechazar la
especie de que es el candidato de Salinas y los tejanos. Y apenas han
reaccionado frente al señalamiento de que recibió 30 millones de
dólares del exterior. Fox se encuentra ya a la defensiva. Y su única
reacción ofensiva válida (la programática) hace gala por su
ausencia. Son los últimos días, cruciales, de la campaña. Y la
parte determinante en las urnas sólo recibe mensajes del PRI.
¿Nada le dice a Fox y a sus geniales asesores el recibimiento al
doctor Zedillo en Estados Unidos y en las sedes de los organismos
financieros internacionales? La superpotencia, el Fondo Monetario
Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo
–la próxima estación zedillista– votan no por Labastida, sino
por la capacidad de ajuste y la fortaleza del sistema mexicano. Sólo
que los ajustes fueron dirigidos por el doctor Zedillo, quien confía
en la serenidad de Francisco Labastida. En el lenguaje político, lo
que no es explícito es implícito. Y en los últimos tres días
muchos de los grandes diarios estadounidenses (The Dallas Morning News ,
The New York Times, Los Angeles Times  y The Associated Press )
entendieron la visita de Zedillo a Washington como un diálogo abierto
entre líderes de dos países que poseen "integridad en sus procesos
electorales". Hay un enorme grado de confianza de Estados Unidos para su
socio, vecino y amigo mexicano; aún cuando hay que resolver problemas
que van del agua y la infraestructura en la frontera a la fuerza del
narcotráfico, en donde EUA "no es un inocente observador", afirmaría
Zedillo. Como sí lo es Clinton a la hora de los procesos electorales
en los dos países. Nada explícito; mucho implícito. Caramba: hasta
la firma de los acuerdos de límites y explotación en el "hoyo de
dona" petrolero en el golfo de México fueron de orden relativo, cuando
eran la justificación mayor y formal de la visita.
Nada le dice a Fox y a sus geniales asesores el hecho de que en una
comida de editores de prensa escrita a nivel nacional, los fotógrafos
desatiendan al orador (Fox), para retratar a Labastida, sobre la base de
que fue el mas aplaudido por los editores? ¿Es la podredumbre del
sistema? Pues si es así, cuidado: el sistema todavía tiene sus
reservas. Y tienen importancia; vaya si la tienen.
Por supuesto, no tiene caso enojarse con Clinton o los editores. Pero
sí tiene sentido entender las señales y actuar en consecuencia. Y
eso significa un cierre distinto a como lo han planeado Fox y sus
asesores: es absolutamente indispensable un cierre de campaña de
diálogo real con los indecisos y hasta con los abstencionistas. Y con
la carga de que apenas hay unos días para llevar a cabo esos ajustes
político-electorales. Y, por lo tanto, se necesitan imaginación y
audacia políticas. Y dejar a un lado la trampa de la pelea por la
mayoría del voto duro antipriísta; por el contrario ahí, ahí
más que en otras partes, hay que dar señales de diálogo y
pluralidad. Por los errores de Fox, hasta Cárdenas ha hecho eco del
asunto ridículo de los 30 millones de dólares enviados a la
campaña, mediante las cuentas de un hermano y la empresa Vegetales
Frescos (VF). Y eso que apenas se empieza a explotar "el asunto". Ya
dará más de que hablar. Si Fox se deja.
Fox se encuentra aparentemente estacionado con 40% del voto definido.
Mientras deja el campo abierto para el PRI en el sector de los
indecisos, mas de 7 millones de votos, quienes hasta ahora sólo han
recibido un mensaje: el del PRI-gobierno. Peor aún: Fox y su equipo
continúan peleando por partes del voto duro antipriísta, en lugar de
mirar mucho más allá y adelante. Peor aún: se muestra incapaz de
hacer ver y establecer con firmeza sus propuestas programáticas y
así queda reducido al intolerante y ultraderechista, "faxista", Fox.
Se encuentra a la defensiva en los días anteriores al escrutinio. Son
malas noticias para los foxistas. Para qué hablar de los olvidados por
todos: los abstencionistas. Ni quien les haga caso: son inertes, no
cuentan ni como peso muerto. Excepto para los cálculos del poder: pues
a final de cuentas, ahí están. Aunque no se noten y la enorme
mayoría de ellos ni siquiera aspiren a ser "mojados", o cadáveres en
el río Bravo, de tan inmóviles.
Una vez más se ha dejado ver la astucia priísta: esperaron hasta que
se conformó el voto duro antipriísta, dividido. Y midieron con
sabiduría el de los indecisos. Cuando se hizo evidente que el
conservadurismo de la sociedad mexicana acotaba a la mayoría como
antipriísta, pero todavía como mayoría relativa, entonces
comenzó a actuar la maquinaria. No sólo la del PRI en las colonias
pobres, los sindicatos corporativos y los ejidos sin recursos. No sólo
la de los gobernadores, los presidentes municipales, los caciques y los
líderes charros y sus carteras abiertas. También se echaron a andar
los mecanismos de Estado: en particular los relacionados con la
formación de la opinión pública. Y los de financiamiento,
relaciones internacionales y los que fuesen necesarios en cualquier
nivel de la vida del Estado. Estar en el poder del Estado es poseer la
visión más global posible; excepto en tiempos de grave crisis
institucional. Y eso todavía no ha llegado al México de estos
días; a pesar de la mayoría relativa antipriísta. El PRI todavía
tiene margen de maniobra; también, por supuesto, gracias a los errores
de principio de la oposición. Eso no lo entendieron, desde aquellos
días de la posible alianza, ni Cárdenas ni Fox. Así se quedaron
peleando por la mayoría del voto mayoritario pero relativo. Y así
les fue. Así nos va hasta la fecha.
Pudiera ser que quien esto escribe viva en alguna luna de Marte y el
pronóstico parta de una base totalmente equivocada. El voto
antipriísta sería mayoritario no sólo en términos relativos sino
también en términos absolutos. Y entonces esos 7 u 8 millones de
votos van a ir a la oposición, aunque nadie (sino el PRI) hasta ahora
les haga caso. También pudiera ser que, en efecto, en la campaña de
Fox –en unos cuantos días– se entienda que hay que dialogar y
convencer a los indecisos y que sólo hay un camino efectivo y
realista: la insistencia en la propuesta programática, más allá de
la exigencia (?) del choque interno en el bloque antipriísta, por el
llamado "voto útil–. Y, por no dejar, frente a los abstencionistas,
la propuesta de la movilización organizada.
Por lo pronto, si usted se formula la pregunta: ¿cómo va a perder
Fox?, la respuesta es inmediata y obvia: dejando que el PRI sea el
único que envíe mensajes a los indecisos. Y los gane para efectos de
la votación el 2 de julio. Mientras tanto, Fox y Cárdenas podrían
protagonizar algunos otros pleitos memorables. No muchos, pues –en los
hechos– apenas hay dos semanas para actuar. Para mal o para bien.
     
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