Argentina y Brasil: la unidad de los demonios

Nestor Miguel Gorojovsky gorojovsky at SPAMinea.com.ar
Sat May 13 08:22:49 MDT 2000


El correo de Mario me hizo pensar en la conveniencia de un comentario
que alguna vez tendríamos que ampliar, tanto para mutuo
enriquecimiento como para ilustración de los amigos de otros países.

En cuanto a tus afirmaciones, Mario, sobre la unidad de las clases
dominantes, que comparto plenamente, diría que es un aspecto esencial
de nuestra situación.

Siempre, desde al menos el siglo XVII (cuando estaban de acuerdo en
contra de la República Divina -_pero no servil_- del Paraguay) las
clases dominantes de la América Sudoriental se han puesto de acuerdo
en contra de sus respectivos pueblos: a la guerrilla reaccionaria
contra las Misiones siguieron luego los acuerdos objetivos entre la
Corte de Río y la burguesía comercial de Buenos Aires (que constituyó
una de las garantías del mantenimiento de la esclavitud en Brasil),
acuerdos que se inician con la invasión de Lecor a la Banda Oriental
(o la Cisplatina, si prefieres) y alcanzan su punto máximo de
perversión en la infame guerra del Paraguay.

Ya en nuestro siglo, y en la medida que el esclavismo brasilero cedió
ante la República Cafetalera centrada en Sao Paulo, los movimientos
en ambos países contra diversos dirigentes y alzamientos patrióticos
y revolucionarios estuvieron siempre coordinados. Muy obvio fue esto
a mediados de los 1950: exactamente en el momento en que Vargas
estaba buscando sellar un acuerdo con la Argentina de Perón, se lo
empuja al suicidio. Y Perón cae al año siguiente.

Pero luego hay otras demostraciones, como el acuerdo entre la
dictadura militar del Brasil y el gobierno "democrático" (pero
ilegítimo) de los radicales argentinos del presidente Illía, que en
1964 sirvió para impedirle a Perón ir más allá del Galeão en su
retorno al país. Y, finalmente, la coordinación entre los servicios
de inteligencia durante los años de plomo, conocida ahora como
"Operación Cóndor".

Sí, Mario, nuestros enemigos saben que la unidad de Argentina y
Brasil (por más desmedrada que esté la primera) sigue siendo la clave
de América del Sur. Por eso la practican EN NUESTRA CONTRA.. De lo
que se trata es de comenzar a practicarla nosotros en contra de
ellos.

Algo que seguramente podría comenzar a hacerse es insistir ante los
mejores segmentos del movimiento obrero en cada uno de nuestros
países para constituir una Central Obrera del Mercosur, que nos
permita enfrentar la política de transformar al Mercosur en un coto
de caza imperialista y al mismo tiempo sostenerlo en contra de los
intentos norteamericanos por disolverlo e incorporarnos al NAFTA.





Néstor Miguel Gorojovsky
gorojovsky at inea.com.ar





More information about the Marxism mailing list