Forwarded from Nestor (Hugo Chavez speech to OPEC)

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Mon Oct 9 07:55:59 MDT 2000


Acto de instalación

Alocución del Señor Hugo Chávez Frías,
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

II Cumbre de Soberanos, Jefes de Estado y de Gobierno de los países
miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo

Caracas, Venezuela. Miércoles 27 de septiembre, 2000

En el nombre de Alá el misericordioso y clementísimo, con esa sublime
invocación suele emprenderse toda actividad importante en el mundo creyente
musulmán. Cuan sabia esa permanente inspiración y generosa ofrenda al
creador para enfrentar los retos del camino de la vida, de los hombres y de
los pueblos.

El Islam nos ha dado hermosos conceptos para entender lo que debe ser
nuestra relación con el orden de la creación, con el orden natural; "el
Tauhid" que habla de la unidad de la creación; el Sitra que nos señala el
puesto de la humanidad y del ser humano en la creación; el Nizan que indica
la importancia del ejercicio de la moderación y la razón y el Khalifa que
establece la grandeza del papel de los custodios del patrimonio y sabiduría
de la creación. Unitarios, racionales, ecuánimes, guardianes, qué valores
éstos tan importantes para guiar la acción humana, valores que están
también presentes en todas las demás tradiciones espirituales de la
humanidad, incluyendo la nuestra, inspirada en la hermosa doctrina del
Cristo Redentor, basado esencialmente en el amor y en la hermandad para
luchar por más justicia como único camino posible hacia la paz verdadera en
el mundo.

Al comienzo de esta II Reunión Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de
los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo,
humildemente permítanme invocar todos esos hermosos y sublimes valores de
Dios, de Alá, para que iluminen nuestras deliberaciones, fortalezcan
nuestras convicciones e iluminen nuestros horizontes.

Vienen ustedes hermanos, de aquel portentoso mundo árabe islámico,
gigantesca área geopolítica que extiende sus brazos desde las costas
atlánticas del Africa Occidental, hasta los confines del Extremo Oriente,
abarcando en su seno aquel inmenso viento al que Mac Kinley llamó la región
de los cinco mares: el mar Mediterráneo, el mar Negro, el mar Caspio, el
mar Rojo y el mar Arábigo.

Vienen ustedes hermanos, con la poderosa carga milenaria de una
civilización profunda sembrada por Mahoma el Profeta, motor y combustible
de la égida, aquella impresionante avanzada religiosa que se propagó por
medio mundo en los mismos inicios de nuestra era. Y hoy, para ser más
exactos ayer, han llegado ustedes hermanos a esta extensa tierra, a esta
gigantesca región de la América Latino-caribeña, a la que algunas
corrientes de la geopolítica contemporánea han llamado el extremo occidente
y que abarca un inmenso espacio vertical desde el Río Grande hasta la
Patagonia, abrazándose con el Atlántico y con el Pacífico y teniendo en su
seno la cuenca hermosa, huracanada, calurosa, de este Caribe nuestro donde
nos encontramos.

Llegan ustedes hermanos, al epicentro del nuevo mundo, a esta Venezuela
caribeña, andina, atlántica y amazónica, a la que Simón Bolívar, El
Libertador de América, soñó como el corazón del universo y núcleo
anfictiónico de la más grande región del mundo, como él lo diría menos por
sus riquezas naturales que por su libertad y por su gloria.

Llegan ustedes hermanos, precisamente a esta tierra en tiempos de
revolución, en la hora de la resurrección de un pueblo bravío, que hoy
conduce de nuevo la nave de su propia historia, con los estandartes
bolivarianos ondeando a los cuatro vientos, un pueblo que les abre los
brazos y les entrega todo su corazón para decirles en un coro infinito que
vaya más allá de los vientos, bienvenidos sean hijos de Alá, seguidores de
"Mahoma", "Ahlan wa Sahlam", "Marhaba", "Al Salam Aleykum".

Caracas, la cuna del Libertador, fue precisamente aquí en Caracas, donde se
aprobaron los Estatutos de la Organización de Países Exportadores de
Petróleo, por allá en el mes de enero de 1961, yo casi no había nacido,
casi. Después de haberse dictado las resoluciones de las conferencias de
representantes allá en Bagdad, a orillas del Tigris, el 14 de septiembre de
1960, en la bella Bagdag en la Mesopotamia. Hace hoy de esto 40 años y 13
días, con sus lunas y con sus soles, con sus días y con sus noches
estremecedoras como diría Gabriel García Márquez, el Gabo de América, el
bolivariano de esta tierra y del mundo.

Claro que la gestación de la OPEP fue un largo proceso que se inició casi
con el siglo XX, al calor de una irracional explotación petrolera, que fue
forjando, que fue trayendo de nuevo y consolidando modelos económicos
típicamente coloniales. Para tener una idea clara de esta terrible realidad
histórica, hermanos, al menos en el caso venezolano, tomemos algunos datos
de los papeles escritos precisamente por uno de los padres fundadores de la
OPEP, el insigne venezolano Juan Pablo Pérez Alfonzo, a quien Dios tenga en
su santa gloria.

Dice Pérez Alfonzo en sus memorias, que los primeros cargamentos petroleros
salieron de Venezuela por allá por el terminal de San Lorenzo en el Lago de
Maracaibo, en el año de 1917, y ya en 1928, Venezuela se había convertido
en el primer exportador mundial neto de petróleo. Pues bien hermanos, la
participación fiscal del país en esos 12 años, apenas llegó a unos 8
millones de dólares, habiendo producido un total de 266 millones de
barriles que a precios declarados de entonces alcanzaron los 245 millones
de dólares. A Venezuela le quedaron 8 millones de dólares, es decir, apenas
un 3% de aquella fabulosa suma de dinero, en doce años. Es en medio de
aquella terrible situación de injusticia donde surge la idea de la unión
como estrategia liberadora, porque la unión no sólo fortalece, la unión es
una estrategia lideradora, exitosa, lo dicen los siglos, lo dice la vida,
lo dice la historia, y esa idea fue anidando en las mentes de muchas
personas, pero voy a nombrar a dos de los que se convirtieron en aquellos
años como los quijotes luchando por esa unidad que luego se concretó en la
OPEP, me refiero al venezolano a quien ya he nombrado esta tarde, Juan
Pablo Pérez Alfonzo y el saudita Abdula Al-Tarqui.

Cuando se forma la OPEP comienza a cambiar de alguna manera la historia, la
OPEP es sin duda alguna, desde su nacimiento, un instrumento de lucha por
la justicia y por la liberación, por la transformación y por tanto, por la
paz, por el desarrollo, por la armonía. Trayendo de nuevo a Bolívar para
iluminar con su doctrina orientadora la estrategia unitaria, recordemos
alguna frase en algún lugar de su vida huracanada de 47 años de lucha
contra la dominación, contra la injusticia y por la igualdad, en alguna
ocasión dijo "Unámonos y seremos invencibles", unidos realmente seremos
invencible porque además de nosotros Dios está con nosotros.

Hoy, cuarenta años después debemos relanzar la OPEP con la misma esencia,
ahora en medio de un mundo azotado hoy mucho más que ayer, por la
desigualdad, el subdesarrollo y la pobreza. Ya nos iluminaba con su palabra
y su ejemplo hace unos minutos el Señor Presidente de Argelia, nuestro
hermano Abdelaziz Bouteflika en su maravilloso discurso y debo decirte
hermano que Venezuela, esta República Bolivariana se siente honrada y
honrado nuestro pueblo de tomar la antorcha de tus manos, de tomar esa
antorcha a la que te has referido y que traes desde las riberas del
Mediterráneo, antorcha impulsada por el calor de los pueblos de aquella
geografía y por el calor del pueblo argelino y por todos los pueblos árabes
e islámicos.

Permítanme hermanos invocar el "tauhid" como unidad del pasado con el
presente y el "kalifa" como custodio de nuestro patrimonio fundacional,
para reafirmar aquí en Caracas, cuarenta años después con trece días, los
objetivos que dieron nacimiento a nuestra organización, echemos un vistazo
les invito a los estatutos de la OPEP en sus artículos 1 y 2 solamente. El
Artículo 1° dice así "La Organización de Países Exportadores de Petróleo
OPEP, en adelante denominada La Organización, creada como una organización
intergubernamental permanente, de conformidad con las resoluciones de la
conferencia de representantes de los gobiernos de Irán, Irak, Kuwait,
Arabia Saudita y Venezuela, celebrada en Bagdad del 10 al 14 de Septiembre
de 1960, llevará a cabo sus funciones de acuerdo con las disposiciones
establecidas a continuación", y esas disposiciones entran al Artículo 2°
que dice así, tiene tres partes, la primera de ellas, la letra "a) El
principal objetivo de la organización será la coordinación y unificación de
las políticas petroleras de los países miembros y la determinación de los
mejores medios para salvaguardar sus intereses tanto individual como
colectivamente".

Hoy, en esta II Cumbre por supuesto que estamos retomando, reafirmando,
consolidando y relanzando este principal objetivo de la organización, pero
como también lo decía el Presidente Bouteflika, necesario es que adecuemos
nuestra organización a este nuevo tiempo que estamos viviendo, a este
contexto mundial en el que estamos inmersos, a esta hora de la
globalización que bien es una oportunidad, pero también trae consigo
terribles amenazas para nuestros pueblos, para nuestros Estados, para
nuestras naciones. Coordinar, unificar, relanzamos desde Caracas este
principal objetivo de nuestra organización.

El segundo punto, dice así "b) La organización arbitrará medios para
asegurar la estabilidad de los precios en los mercados internacionales del
petróleo, con el propósito de eliminar las fluctuaciones perjudiciales e
innecesarias" -qué visionarios eran aquellos hombres- es lo que estamos
haciendo hoy, articular todos los medios posibles para buscar la
estabilización de los precios, porque si bien es cierto que no estamos
detrás de una escalada sin límites de los precios de nuestro petróleo,
también es cierto que sí estamos articulándonos para cerrar las brechas y
evitar que el precio del petróleo se nos vuelva a venir casi a cero, como
ocurrió en los últimos años, hasta apenas año y medio. Estabilidad, precios
justos de nuestro petróleo, para lo cual estamos reafirmando la unidad de
principios de la organización, la unidad de objetivos y sobre todo la
voluntad política al más alto nivel como hoy la estamos expresando a
América y al mundo entero.

Por último el tercer punto dice así, que es también muy importante que lo
recalquemos "c) Se prestará en todo momento debida atención a los intereses
de las naciones productoras y a la necesidad de asegurar un ingreso
continuo a los países productores, un suministro de petróleo eficiente,
regular y económico -permítanme subrayar estas tres palabras, un suministro
eficiente, regular y económico- a las naciones consumidoras y una
rentabilidad justa a los capitales de quienes invierten en la industria del
petróleo". Ahí están los tres componentes que hoy es necesario mirar en
plenitud: los productores, los intermediarios y los consumidores.

Tan claro como un cristal, están señalados en estos estatutos nuestros
objetivos y los estamos cumpliendo. Creo que cuando la OPEP llega a sus 40
años, a pesar de las inmensas dificultades, de las campañas desatadas
contra la OPEP en varias épocas de esta historia reciente, a pesar de las
incoherencias, de las dificultades internas, de todos los pesares, nosotros
podemos decirle al mundo que la OPEP en estos 40 años, sus primeros 40
años, ha cumplido con sus objetivos y aquí estamos retomando, relanzando,
para continuar cumpliendo cada día con mayor eficiencia y eficacia nuestros
objetivos y para retormarlos y reactualizarlos e inscribirnos en el nuevo
camino de la nueva historia del nuevo siglo.

Eso es exactamente lo que estamos haciendo, especialmente en los últimos
veinte meses, etapa a la que pudiéramos muy bien llamar la resurrección de
la OPEP, después de un largo período de grandes dificultades que limitaban
muchísimo la coordinación de nuestras políticas y la salvaguarda de
nuestros intereses.

Quiero resaltar el solo hecho, si aquí nos quedásemos en silencio durante
un minuto, sin que nadie hablase, sin que hubiese ninguna palabra de por
medio y nos viésemos la cara y viésemos quiénes estamos aquí representando
a estos 11 países nuestros y recordásemos que en los últimos 25 años no fue
posible hacer una reunión como ésta, en 40 años de la OPEP ésta es la
segunda reunión de sus Jefes de Estado, de sus Jefes de Gobierno, sólo ese
hecho significa muchísimo para el presente y el futuro de nuestros pueblos,
sólo ese hecho merece con motivo un aplauso resonante que llegue al Asia,
al África y a la América Latina, que llegue hasta los oídos y la conciencia
de nuestros pueblos.

Hay que hacer un reconocimiento especial a estos hombres, porque fíjense
que hace un mes y unos pocos días, nosotros hicimos un viaje desde las
riberas del Caribe, África, Medio Oriente, la región de los cinco mares,
hasta Jakarta, más allá del mar de la India y nos consta las distancias, el
tiempo y las dificultades y ayer llegaron, además disciplinadamente, uno
tras otro, y disfruté muchísimo a nombre de mi pueblo, de darles el abrazo
de bienvenida, creo que hay que hacerles un reconocimiento porque es la
expresión sublime de la máxima voluntad política unitaria, ése es un gran
mensaje al mundo de hoy y un gran ejemplo de todos estos hombres.

Porque además, cuánto podemos hacer nosotros en lo adelante, o la
reunificación del Asia, desde Indonesia, ese gran país asiático hermano de
la OPEP, cuánto podemos hacer ya que tenemos este histórico canal de
comunicación, este histórico ya instrumento unitario, desde aquí, desde
todos nuestros países debemos hacer mucho más por el impulso y la
reunificación de los pueblos asiáticos, cuánto podemos hacer por el impulso
y la reunificación sólida y eterna, para siempre, de los pueblos del Medio
Oriente, de los pueblos árabes, cuánto podemos hacer desde aquí a través de
la OPEP por la reunificación y el impulso del Africa, cuánto pueden ustedes
hacer desde allá con el impulso milenario y la sabiduría milenaria, junto a
nosotros, por el proceso de reunificación de los pueblos de la América
Latina y del Caribe.

Creo que mucho podemos hacer. Es mas, como soy muy optimista digo que mucho
vamos a hacer en los años, en las décadas por venir, para que el siglo XXI
sea muy distinto al siglo XX que ha terminado, siglo de guerras, de hambre,
de muerte y de miseria.

El siglo XXI debe ser el signo de la vida, de la unidad, de la paz, de la
confraternidad verdadera, de la unión de las civilizaciones, como bien lo
decía el Presidente Khatami allá en Teherán y allá en Nueva York, el
encuentro de las civilizaciones, milenarias civilizaciones. Pidamos a Dios
que así sea, pero hagamos aquí todo lo que tengamos que hacer. Como decimos
en buen criollo y cristiano aquí: A Dios rogando y con el mazo dando.

También señalan nuestros estatutos la necesidad de prestar atención al
suministro de petróleo eficiente, regular y económico, términos a los que
ya me he referido, a las naciones consumidoras. A la luz de los
acontecimientos de los últimos meses en el mundo, relacionados con el
suministro de nuestro petróleo, también podemos estar conformes con nuestra
organización porque estamos precisamente atendiendo esa necesidad. Caracas
hoy es centro de atención mundial, el mundo entero está pendiente de lo que
aquí hagamos, de lo que aquí deliberemos, de lo que aquí decidamos.
Esperamos estar a la altura de la expectativa de los hermanos del mundo.
Para ello es necesario hacer algunas consideraciones.

¿Qué significará suministro eficiente? Invoco del Islam el "tauhid", la
unidad, para mirar completo, para evaluar la eficiencia de manera plena, no
sesgada. Voy a poner un ejemplo, el suministro de sangre de una persona a
otra, una donación de sangre, por ejemplo, o transfusión de sangre, será
eficiente si es beneficiosa para ambos; no será eficiente, o dejará de ser
eficiente si llegase por ejemplo a poner en peligro la vida del donante, si
lo llevase a la tumba, a pesar de que el que recibe la donación pudiera
salir feliz de un hospital. Pero si esa donación llevó a la tumba al
donante eso no es eficiente, la eficiencia hay que verla completa. El
"tauhid", sabiduría del Islam.
La OPEP, por nuestra parte, hemos sido verdaderamente eficientes en estos
cuarenta años, pero sólo en parte.

El suministro eficiente, decíamos, implica un grado de seguridad para quien
suministra. En Venezuela, por ejemplo, no hubo eficiencia integral en la
actividad del suministro, basta para comprobarlo con medir por ejemplo el
grado de contaminación del Lago de Maracaibo, o la subsistencia de la Costa
Oriental del mismo lago, allá en el estado Zulia. Algunos folkloristas de
aquella región dicen que de los derivados del petróleo no sólo están la
gasolina, el gasoil, etc., sino que también el agua mala y contaminada del
Lago de Maracaibo es un producto derivado del petróleo, y no dejan de tener
razón, filosóficamente hablando, es un resultado de la explotación
petrolera de casi un siglo, y la Costa Oriental del Lago de Maracaibo que
se ha venido hundiendo, de tanto sacar petróleo la Costa Oriental, donde
viven cientos de miles de personas y hay pueblos enteros se ha venido
hundiendo, hundiendo y hundiendo, y allí ahora estamos haciendo estudios
científicos profundos y tendremos que invertir miles de millones de dólares
para salvar toda una gran región.

Por tanto, hacemos la reflexión: el suministro no ha sido, en el caso
venezolano, eficiente de manera plena, se trata por eso, y lo decía también
Bouteflika, de ahora retomar estos conceptos, darle sentido integral y
relanzar nuestro compromiso. Nosotros sí debemos seguir suministrando
petróleo al mundo, pero a ese mundo, primero nosotros dando el ejemplo, y
al mundo de los consumidores tenemos que decirle que es fundamental para la
sustentabilidad de la vida mantener el equilibrio ecológico, por ejemplo.
No podemos seguir contaminando las aguas de los lagos, las aguas de los
ríos, las aguas de los mares, que no podemos seguir destrozando la
naturaleza de manera salvaje. ¿Y de qué y dónde van a vivir los nietos de
nuestros nietos? Pensemos en ellos por un instante, pensemos en ellos por
un segundo.

Alguien decía, algún investigador hace poco, que si el modelo consumista y
explotador de hoy en el mundo se extendiera por igual a todos los
habitantes del planeta, harían falta diez planetas como la tierra para
poder vivir todos. Es terriblemente desigual la vida en el planeta y el
desequilibrio que se ha generado por la explotación, no sólo del petróleo,
de los recursos, de las materias primas, una industrialización muchas veces
irracional pone en peligro la vida del planeta en el futuro, eso se
absolutamente cierto. Así que, he allí un ejemplo nada más para tomar la
expresión del Presidente Bouteflika, de la necesidad de reactualizar, de
retomar los objetivos y los conceptos y los paradigmas que dieron
nacimiento y han dado vida a la organización de países exportadores de
petróleo.

Ahora, veamos el otro concepto, porque hay otra parte de la eficiencia a la
que voy a referirme brevemente, porque tiene que ver más con nosotros en
primer lugar, es la eficiencia hacia adentro y en eso unidos podremos hacer
mucho más. Me refiero, y voy a tomar prestada la frase del doctor Arturo
Uslar Pietri, insigne venezolano, hace sesenta años el doctor Uslar dijo,
creo que era Ministro de aquel gobierno del General Isaías Medina Angarita
cuando lo dijo: "tenemos que sembrar el petróleo". Venezuela no fue capaz
de sembrar el petróleo en 60 años, mucho más de explotación petrolera.
Utilizar el recurso petrolero no para destrozar las demás actividades
industriales o económicas y sociales, sino como palanca para un desarrollo
integral que es lo que estamos comenzando a hacer ahora en Venezuela, y
ustedes hermanos lo han hecho de muchas maneras en sus países, pero unidos
como lo hablamos en Doha una noche, querido hermano, podremos hacer mucho
más para impulsar la agricultura en nuestros pueblos, para impulsar el
turismo en nuestros países, para impulsar la industria diversificada, la
pequeña empresa, la mediana empresa, la cría, la pesca, las actividades de
la vida, la educación, la salud, la vida de nuestros pueblos.

Si hemos hecho algo en los 40 años de nuestra existencia, sí, ahí está,
pero creo que hemos podido hacer mucho más. Pero nunca es tarde, comencemos
de nuevo, hagamos convenios de cooperación como los que tenemos, los que
hemos estado discutiendo, para que juntos utilizando el ingreso de nuestro
petróleo impulsemos a nuestros pueblos hacia el máximo tope de felicidad,
de estabilidad y de calidad de vida. Juntos podremos avanzar mucho más
rápido y con mayor eficiencia que lo que hemos logrado hasta ahora. Lo
haremos, seguro que lo haremos, como lo haría Walt Whitman, seguro como la
más segura de las certidumbres.

Ahora, cuando hablamos de suministro regular ¿a qué nos referimos? El
suministro regular por supuesto implica el cumplimiento a tiempo de los
compromisos, con la normalidad requerida, oportuna, la OPEP ha cumplido.
Cien años casi suministrando petróleo al mundo entero, claro que con gran
desigualdad. En el mundo industrializado consumen 20, 40 veces más que en
el mundo del sur. Por encima de guerras, de desastres, de guerras
mundiales, de guerras intestinas, de tragedias sociales y naturales hemos
estado cumpliendo por casi un siglo.

Pero en este caso la OPEP, 40 años suministrando de manera regular,
oportuna, petróleo al mundo para su desarrollo, para su sustentación, para
su impulso. Nadie puede decir que le hemos negado nuestro petróleo, salvo
algunas cosas que han pasado, algunas cosillas diría yo, de manera
coyuntural, no le hemos negado a nadie nuestro petróleo, ni lo vamos a
hacer por supuesto, lo que pedimos es justicia.

En lo económico, suministro eficiente, suministro regular y suministro
económico. Cualquiera pudiera decir: ah, ¿se dan cuenta? Tengo razón
-pudiera decir alguien- tienen que venderme petróleo barato! No, yo le
diría: un momento, lo económico no debe significar barato, regalado o casi
regalado. Lo económico es un concepto que contiene muchas realidades y
muchos aspectos dignos de ser analizados. Yo voy a tocar sólo algunos.
Económico. El precio de un bien, en este caso del petróleo, debe tener
relación proporcional con, por ejemplo, su costo de producción, y es sabido
en el mundo que cada día hay más exigencias para nosotros poder producir
petróleo, las reservas a veces se vienen abajo. Claro, se un recurso no
renovable y hay que estar invirtiendo bastante dinero para explorar y
conseguir petróleo. Perforar a mayor profundidad, por ejemplo. Cualquiera
de ustedes, ministros y técnicos petroleros, pudiera decirnos en un dos por
tres, en un segundo, cuánto se ha incrementado el costo de la exploración
petrolera que requiere mayor tecnología, o para explorar mar afuera, a
grandes profundidades, para incrementar la producción y las reservas,
porque la población del mundo sigue creciendo. Así que esto hay que verlo
por una parte en esa dimensión.

Transformar petróleo pesado, petróleo superpesado a petróleos livianos. El
caso venezolano, las más grandes reservas nuestras son de petróleos pesados
y petróleos superpesados. Para explotar esos petróleos habrá que invertir
grandes cantidades de dinero, para poner un ejemplo, la Faja Bituminosa del
Orinoco, a la que algún día habrá que, ya hemos comenzado el trabajo de
exploración y de explotación, pero sólo unos primeros pasos. Garantizar el
potencial de producción, eso requiere y va incrementando el costo de
producción, pero no sólo el costo de producción, el valor de uso y el valor
de cambio.

En torno al precio justo de nuestro petróleo hay que preguntarse cuál es el
valor de la energía producida con un barril de petróleo, ¿qué hacen o qué
pueden hacer los países que nos compran el barril del petróleo con un
barril? Para ser más dramáticos pudiéramos poner la pregunta, darle la
vuelta y decir ¿Qué harían sin el petróleo? ¿Cómo habrían llegado al nivel
de desarrollo que tienen? ¿Cómo harían si nosotros no le hubiésemos vendido
y no le siguiéramos vendiendo el petróleo? Valor de uso, el desarrollo, el
despegue de los países del norte industrializado se debe a muchos factores,
por supuesto que no se debe al petróleo, pero en buena medida al suministro
regular, eficiente en parte, continuo y permanente que hemos estado
nosotros cumpliendo desde hace casi 100 años, y en la OPEP desde hace 40
años de manera ininterrumpida.

Ahora el valor de cambio, ¿qué podemos cambiar por un barril de petróleo?
Traigo algunos ejemplos que a lo mejor les van a llamar mucho la atención,
debo confesarles que me llamaron muchísimo la atención los ejemplos que
traigo aquí, extraídos de tablas y de estudios muy serios. Saben ustedes
por ejemplo que un barril de petróleo, asignémosles el precio promedio de
este año en Venezuela, 26.2 dólares el barril, promedio en este año del
petróleo venezolano, tomemos eso como referencia, ¿saben ustedes cuánto
vale un barril de gasolina sin plomo? Un barril son 159 litros, como
sabemos, un barril de gasolina sin plomo vale 30.6 dólares el barril, sin
impuestos y con impuestos vale 54.14 dólares el barril, es decir un 100%
más de lo que vale un barril de petróleo en el caso venezolano.

¿Saben ustedes cuánto vale? Perdonen la propaganda gratuita, ¿cuánto vale
un barril de Coca Cola? Vale 78.7 dólares, 303% comparado con un barril de
petróleo, un barril de agua de manantial vale 94.37 dólares, 360%, un
barril de leche vale 150 dólares, un barril de helado vale 1.105 dólares,
4.250% comparado con nuestro pobre barril de petróleo. Un barril de vino,
del buen vino vale 1.370 dólares, 4.500%, comparemos, esto llama a risa
pero hablemos de estos y digamos al mundo la verdad, un barril de champú
2.056 dólares, un barril de salsa tabasco 2.600 dólares, un barril de
aceite bronceador para ir a la playa, 5.365 dólares. Es decir la gigantesca
proporción de 20.600% en relación con nuestro pobre barril de petróleo que
es tan atacado en el mundo.

Ustedes saben que la verdad Krisna Murta, gran filósofo indio lo dijo, la
verdad es lo único que nos une al todo, sin andamos fuera de la verdad
estamos desconectados del todo, nos perdemos en el camino, invoco a Krisna
Murta y su sabiduría india para pedir lo que pedía también Bolívar en el
Chimborazo, digamos la verdad a los hombres, pero digamos la verdad
completa a los hombres, no sigamos manipulando medias verdades con medias
mentiras para confundir a los hombres del mundo, esta es una verdad y hay
que decírsela al mundo. Remy Martain, 7.800 dólares el barril. Señores
embajadores digamos la verdad al mundo, como ustedes lo hacen, 30.000% vale
un barril de este licor, compárenlo con el barrilito de petróleo que
nosotros a duras penas producimos y que tenemos 100 años produciendo,
explotando y vendiéndole al mundo.

Justicia, sólo justicia, no podemos permitir hermanos de la OPEP que de
nuevo, como han ocurrido en otras épocas de la historia, se nos señale como
los culpables de un supuesto desequilibrio de la economía mundial, los
culpables están en otra parte, nosotros somos mas bien víctimas del
desequilibrio de las economías del mundo, no somos los culpables, los
culpables están en otra parte. Permítanme desde aquí enviar con ese
espíritu de la verdad y del "tahui" nuestro saludo a los grandes países
consumidores del G8 y de la Unión Europea desde donde hemos estado
recibiendo algunos mensajes, bien sea públicos o privados, a través de
cartas que no voy a mencionar por razones éticas, a través de llamadas
telefónicas, en una ocasión un presidente de un país poderoso del mundo
llamó y me sentí extrañado en mi palacio, nuestro palacio, una llamada de
allá ¡qué sorpresa!. Atiendo el teléfono y me dice el presidente que está
preocupado por el precio del barrilito del petróleo y no había llegado ni a
25 todavía y ya andaban preocupados y yo dije, "comparto señor Presidente
su preocupación y qué bueno que conversemos, pero ¿por qué no hablamos de
la deuda externa que azota a los pueblos pobres del mundo también? ¿por qué
no hablamos de los términos de intercambio tan desiguales y salvajes, las
imposiciones de los sistemas económicos que dominan el mundo, los que
Vivian Forester recientemente ha llamado en su nuevo libro la dictadura
económica del mundo, ¿por qué no hablamos de eso también? Vamos a hablar de
eso también".

Agenda libre, desde Caracas lo decimos, lo dice Venezuela y estoy seguro
que lo comparten porque lo hemos hablado desde anoche y lo hablamos en el
viaje y lo seguiremos hablando mis hermanos Presidentes, Jefes de Gobierno
y de Estado de los países de OPEP hermanos, estamos dispuestos a conversar
con el mundo, con quién sea, cuando sea y donde sea, pero eso sí, en
condiciones de igualdad, vamos a conversar sobre el mundo, vamos a buscar
soluciones a los dramas comunes que tenemos, vamos a buscar nuevos caminos,
nuestro saludo, con todo respeto, fe, optimismo y hermandad a los hermanos
del mundo y especialmente a los Presidentes y Dirigentes de los países
poderosos de la tierra, queremos cooperar, queremos conversar, queremos
buscar soluciones. La OPEP fortalecida y unificada incrementará su
eficiencia en estos suministros e incrementará su regularidad y buscará,
como hemos venido buscando, precios justos y equilibrados para nuestro
petróleo, recurso vital para el mundo de hoy, en eso somos responsables y
asumimos nuestra responsabilidad.

Dentro de este panorama mundial entonces, y con grandes expectativas es que
nos toca inaugurar hoy en esta Caracas Bolivariana la II Cumbre de Jefes de
Estado y de Gobierno de la OPEP, después de 25 años de aquella Primera
Cumbre Histórica en Argelia, ya su Excelencia el Presidente de la República
Argelina Democrática y Popular señor Abdelaziz Bouteflika nos ha traído
recuerdos extraordinarios del significado, la esencia y el espíritu de
aquella Cumbre de Argel. En aquella ocasión, los mandatarios en Argel
declararon afirmando lo siguiente: "Soberanos y Jefes de Estado, ponemos de
relieve que la causa de la actual crisis económica mundial se origina
principalmente en las profundas desigualdades en el proceso económico y
social de los pueblos". Hace 25 años Argel, hoy Caracas, año 2000,
lamentablemente tenemos que decir que las causas, no sólo no han
desaparecido, sino que se han profundizado, tal como lo expresaron casi
todos los Jefes de Estado y de Gobierno en la reciente Cumbre del Milenio
en Naciones Unidas.

Allí nos fijamos una meta, luchar contra la pobreza, reducirla a la mitad
para el año 2015, la gran pregunta es ¿cómo hacerlo? Eso es parte del
diálogo que tenemos que hacer, franco, profundo, abierto en el mundo
entero, ¡cómo vamos a cambiar la historia de verdad más allá de las
palabras! Hoy habrá mucho más que decir, la crisis del mundo de hoy ya no
se limita sólo al ámbito económico, como se decía hace 25 años, ahora es
una crisis global, habiéndose extendido como un cáncer a los campos de la
ética, de la política y de la sociedad. La pregunta elemental, la gran
pregunta de hoy en el mundo entero es la siguiente ¿cómo vamos a salir de
verdad de esta crisis histórica, de este laberinto universal? Permítanme
decir hermanos y compañeros de este camino que sólo la unión de nuestros
esfuerzos, que sólo la unión de nuestros pueblos, de nuestras culturas, de
nuestras economías, de nuestras soberanas voluntades políticas, podrá
permitirnos resolver tan difícil y complejo enigma, es más ayudar al mundo
de alguna manera, humildemente a buscar la solución.

Aquí estamos precisamente en Caracas hoy, por eso y para eso, en la cuna de
Simón Bolívar El Libertador, invocamos su pensamiento y su ejemplo para
aclamar en una sola voz, "unámonos y seremos invencibles", se trata ahora a
partir de esta II Cumbre de relanzar la OPEP hacia el Siglo XXI,
adecuándola a las realidades de hoy, a los cambios que se han experimentado
en el mundo y sobre todo a la magnitud de los retos que tenemos por
delante. Decía Bouteflika, la Universidad de la OPEP, por supuesto que
apoyamos la idea, el Banco de la OPEP, por supuesto que apoyamos la idea,
un Instituto de Investigación Científica y Tecnológica de la OPEP, por
supuesto que tenemos que apoyar esa idea y lanzarla, hacerla realidad lo
más pronto posible para incrementar nuestra capacidad de lucha, de
transformación, de enfrentar con éxito los inmensos retos que tenemos por
delante.

Nunca en la vida olvidaré nuestro reciente viaje por los hermanos países
que ustedes dignamente representan. Desde las hermosas costas orientales en
Arabia Saudita, pasando por la margen occidental del Golfo Arabe Pérsico,
con el sol esplendoroso de Kuwait, las brillantes noches de Doja, las
bellezas de Abudabi, las montañas y llanuras de Teherán, el rico Valle del
Tigris en Bagdad, una hermosa luna llena sobre Jakarta, el amanecer
mediterráneo en Trípoli, las hermosas praderas de Nigeria y las palpitantes
y heroicas tierras de Argel. Todo ello, toda esa inmensidad, toda esa
belleza y todo ese sentimiento se resumen aquí en estas costas legendarias
del Caribe venezolano. En esta cordillera de la América India, en esta
Amazonia misteriosa del nuevo mundo, en este valle de la Caracas
Bolivariana y todo ello hermanos en el hombre de Alá, el misericordioso y
clementísimo y en el nombre de Dios misericordioso, el Padre de Jesús
liberador. Para que esta II Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la
Organización de Países Exportadores de Petróleo, que me honro en declarar
inaugurada esta tarde de hoy traiga felicidad, paz y progreso para todos.
Salam Alikum. Mil gracias hermanos



Louis Proyect
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