(Spa) Info on socio-economic situation in Argentina

Gorojovsky Gorojovsky at arnet.com.ar
Fri Dec 14 07:47:23 MST 2001


BUENOS AIRES, 14(PSI).- INFORMACIÓN SOBRE LA SITUACIÓN 
ECONÓMICA. 
* Un presupuesto con más ajuste. 
El proyecto de Presupuesto 2002 –que en las próximas horas 
sería enviado a la jefatura de Gabinete para su posterior 
remisión al Congreso Nacional- contempla todos los ajustes 
que se hicieron en el segundo semestre de este año, más un 
ajuste de 1.500 millones de pesos, según lo adelantó el 
ministro Domingo Cavallo, al hablar ayer en el Segundo Foro 
de Economía y Finanzas organizado por la Fundación Dolphin. 
El titular de Hacienda señaló también que las provincias 
deberán agregar el año próximo un recorte de 2.000 millones 
de pesos a los ajustes que ya hicieron. Cavallo consideró 
que con esas restricciones en el gasto público la Argentina 
podrá recuperar el equilibrio fiscal y la confianza de los 
mercados internacionales. El ministro volvió a reiterar que 
“la Argentina se tiene que manejar como lo hace una empresa 
que está en convocatoria de acreedores”, y sostuvo que “la 
suspensión de algunos beneficios de los planes de 
competitividad resultan razonables a la luz de la actual 
coyuntura y las circunstancias financieras”. “La confianza 
se va a restablecer si el presupuesto de la Nación (que el 
gobierno todavía no giró al Parlamento) y el de las 
provincias se equilibran y se mantienen así por un largo 
tiempo”, aseveró Cavallo.

Por su parte FIEL prevé este año una caída del PBI de 3,5 
por ciento. La actividad económica de la Argentina caerá un 
3,5 % este año, mientras que se espera un guarismo aún más 
negativo (entre el –7 y el –9 por ciento) para el Producto 
Bruto Interno (PBI) del primer semestre de 2002, según 
previsiones de la Fundación de Investigaciones Económicas 
Latinoamericana (FIEL). La entidad señaló que la recesión de 
la Argentina, que comenzó en 1998, ha llegado a niveles 
“muy importantes” y que no existen a corto plazo señales 
de que se pueda superar. “No hay perspectivas de 
recuperación”, dijo el economista jefe de FIEL, Juan Luis 
Bour, en una reunión de representantes de esa Fundación con 
corresponsales extranjeros. Según los datos de FIEL, la 
economía argentina vive “un escenario de profunda 
recesión”, y cerrará este año con una caída del PBI de 
entre el 3,5 y el 3,8 por ciento. Para el año próximo, 
durante el primer y segundo semestre, se arrastrará esta 
caída en la actividad económica, y durante los tres primeros 
meses del 2002 el descenso del PBI será peor que en el 
último trimestre de este año. El análisis de FIEL, 
organización a la que está vinculado el ex ministro de 
Economía, Ricardo López Murphy, sostiene que la “situación 
crítica” que atraviesa la Argentina se debe a la falta de 
soluciones para problemas de raíz, como la baja recaudación 
fiscal y la falta de competitividad de su producción. Unido 
a ello, “la Argentina va pasando de una crisis de confianza 
a otra”, dijo el también economista de FIEL, Daniel Artana, 
quien fue viceministro de Economía durante las dos semanas 
en las cuales López Murphy estuvo a cargo de esa cartera, en 
marzo pasado. Los analistas de esta Fundación sostienen que 
las últimas medidas adoptadas por el ministro de Economía, 
Domingo Cavallo, para limitar el uso de dinero en efectivo y 
restringir la circulación de divisas pueden ser un 
“alivio” para el presente, pero una “pesadilla” a largo 
plazo.

En tanto otra información señala: La recaudación impositiva 
caería más del 20 por ciento en lo que va de diciembre, 
según los datos preliminares que maneja el Fisco. No 
obstante, los ingresos por el impuesto al cheque rondan los 
cuatro millones de pesos diarios, de acuerdo con esas mismas 
planillas. La caída de la recaudación estaría impulsada por 
la crisis y la restricción para las extracciones de 
efectivo, que llevó a paralizar prácticamente las ventas. En 
el gobierno están preocupados porque notan que, ante las 
nuevas medidas, lo primero que se dejaron de pagar son las 
obligaciones tributarias. La caída de la recaudación llevó 
al gobierno a seguir con lupa la evolución de los ingresos 
para determinar las formas en que se pagarán los salarios de 
empleados públicos y las jubilaciones. No obstante, en el 
Ministerio de Economía señalan que esta mala perfomance 
recaudatoria estaría vinculada también con que hay muchos 
problemas operativos en las entidades financieras. Por 
ejemplo, la acreditación de transferencias está demorando 
varios días, y esto también se notaría en las operaciones de 
pagos que están haciendo los contribuyentes.

*Blanqueo de Personal.
El Administrador Federal de Ingresos Públicos, Armando Caro 
Figueroa, aseguró que el “blanqueo” de trabajadores 
lanzado por el gobierno “tiene un movimiento fenomenal”. 
El funcionario fue optimista ante los resultados de este 
programa, aunque esta visión positiva se vio contrastada 
cuando fue consultado sobre la marcha de la recaudación 
impositiva. “Sería irresponsable hacer alguna proyección de 
los primeros doce días del mes”, sostuvo Caro Figueroa. Por 
lo tanto, el jefe de la AFIP prefirió subrayar que el número 
de las aperturas de nuevas cajas de ahorro y el aumento de 
los pedidos en el sistema de alta temprana son síntomas 
positivos en la lucha encarada contra el trabajo en negro. 
Hasta el momento se destacan las siguientes cifras: se 
abrieron 500 mil nuevas cajas de ahorro, y las altas 
tempranas pasaron de un promedio de 23 mil a 58.100 en un 
promedio de diez días. Se otorgaron unas 2.390 CUIL (Clave 
Única de Identificación Laboral) a trabajadores extranjeros 
que aún no poseen documentos argentinos. Durante la charla 
con la prensa,

Caro Figueroa también presentó la Asamblea Constitutiva del 
Consejo de Administración del Instituto Nacional de Recursos 
de la Seguridad Social (INARSS).

* Volverían a subir el 11 por ciento los aportes 
jubilatorios. 
Según trascendió, el gobierno estudia la anulación –mediante 
un decreto- de la mejora salarial de bolsillo que comenzó a 
regir este mes, derivada de la rebaja del 11 al 5 por ciento 
en los aportes personales a la jubilación. Así, el descuento 
jubilatorio volvería al 11%, tanto para los trabajadores 
afiliados al sistema público como para los que aportan a una 
AFJP. Como se recordará, la medida anterior se había hecho 
por decreto y por un año prorrogable por otro, a fin de 
estimular el consumo. La rebaja del descuento jubilatorio 
mejoró el sueldo de bolsillo de diciembre de 3,8 millones de 
trabajadores en relación de dependencia: 800 mil son 
afiliados al régimen público y 3 millones a las AFJP. Pero 
el costo fiscal para el Estado por los aportes que se 
redujeron a los afiliados al régimen público es de 450 
millones de pesos. Y el resto “1.950 millones” 
corresponden a menores aportes a las AFJP. El Fondo 
Monetario Internacional habría objetado tanto la pérdida de 
los recursos al Estado como que las AFJP pasaran a recaudar 
menos de sus afiliados. Esto último por dos razones: porque 
le resta financiamiento al Estado –las AFJP compran títulos 
públicos-, pero también por el precedente de que el Estado 
vulnera el sistema privado y le resta “credibilidad”. 
Tanto la Federación Internacional de Administradoras 
Privadas (FIAP), como las aseguradoras internacionales se 
quejaron ante el FMI por la decisión del gobierno argentino, 
tanto de reducir los aportes jubilatorios como de obligar a 
las AFJP a comprar letras del Tesoro con los plazos fijos 
que tienen en los bancos. 

* Universidades al borde del arancelamiento. 
El Ministerio de Economía contempla nuevamente recortar en 
unos 400 millones de pesos los recursos para las 
Universidades e insistir en su arancelamiento. Por una 
parte, se restringirían en el proyecto de Presupuesto 2002 
las transferencias y se insistiría con la necesidad de 
buscar alternativas de financiamiento. Según trascendió, la 
versión final del proyecto de Presupuesto que el jefe de 
Gabinete, Chrystian Colombo, recibió el martes de manos del 
secretario de Hacienda, Jorge Baldrich, incluye una muy dura 
poda de las transferencias a las Universidades nacionales, 
en tanto que se plantea el establecimiento de aranceles 
propios, que deberían lograr que las casas de estudio se 
financien a efecto de recuperar lo recortado. El 
controvertido proyecto establece recursos por algo menos de 
800 millones anuales para el conjunto de universidades, en 
tanto que este año terminarían recibiendo, poda mediante, 
unos 1.400 millones. Entre el resto de los recortes también 
se destaca la eliminación del Fondo de Incentivo Docente 
(600 millones). Ya en noviembre del 2000 el presidente De la 
Rúa tenía decidido anunciar el arancelamiento de las 
Universidades, pero hubo un cambio de último momento: el 
entonces ministro de Educación, Hugo Juri, lo persuadió de 
no hacerlo, ofreciendo a cambio la creación de un fondo de 
becas para estudiantes universitarios de pocos recursos, que 
sería financiado con el impuesto al graduado de las 
universidades nacionales. A pesar de que la idea de Juri no 
se materializó, el proyecto de arancelamiento quedó en 
suspenso. Pero a principios del 2001 hubo una nueva 
embestida. Esta vez, el gobierno se propuso enviar al 
Congreso un proyecto para que los contribuyentes del 
impuesto a las ganancias participen también en el 
financiamiento de la universidad pública, siempre que sean 
estudiantes o padres de alumnos que concurran a esas casas 
de altos estudios. El controvertido proyecto fue confirmado 
por el ministro de Educación, Andrés Delich, quien negó que 
esta propuesta implicara un nuevo impuesto a la clase media, 
y justificó la iniciativa al señalar que la Argentina 
tendría un problema fiscal grave y las universidades 
tendrían que pensar fuentes alternativas de financiamiento, 
“porque por varios años” no habría aumento de presupuesto. 
El unánime rechazo impulsado desde diversos sectores 
sociales dejó el proyecto, una vez más, en compás de espera. 
Hoy, el gobierno vuelve a embestir. Si el recorte 
presupuestario obliga a las universidades a recurrir al 
cobro de cuotas para subsistir, se calcula que quedará fuera 
del sistema educativo por lo menos el 50 por ciento de los 
estudiantes. 

* Economía no pierde la esperanza de destrabar los fondos 
del FMI. 
El directorio del organismo se reunirá el 21 de este mes. Se 
aguarda que el Fondo tome una decisión favorable para 
destrabar los 1.200 millones de dólares. Pero esto no es 
fácil porque el organismo espera que el gobierno cumpla con 
algunas medidas. Aunque, por ahora, desde el Fondo Monetario 
Internacional (FMI) no dieron demasiadas señales favorables 
para remitir los desembolsos a la Argentina, el próximo 
viernes 21 tendrá lugar la última reunión del directorio del 
organismo en Washington. Y, en el Palacio de Hacienda, no 
pierden las esperanzas de una resolución favorable para 
destrabar los 1.260 millones de dólares pendientes. Para 
tomar esa decisión, el FMI espera resultados concretos en la 
Argentina, como la aprobación del Presupuesto 2002 –
incluyendo un ajuste de por lo menos 4.000 millones de 
dólares- que sería enviado al Congreso por estos días. 

El otro elemento clave para influir en la decisión del 
organismo internacional fue el compromiso del ministro de 
Economía, Domingo Cavallo, de adoptar medidas para provocar 
un aumento inmediato de la recaudación de impuestos a partir 
de enero próximo. En ese sentido, el ministro anunció su 
decisión de eliminar parcialmente los beneficios de los 
planes de competitividad que permiten a las empresas tomar 
los aportes patronales como pago a cuenta de otros 
impuestos. Este estímulo quedaría sin efecto, aunque se 
mantendría el resto. 

La del 21 es la última reunión formal del directorio del FMI 
antes de las vacaciones, con lo cual no habrá nuevos 
encuentros hasta prácticamente mediados de enero. Sin 
embargo, el año pasado hubo una reunión de emergencia 
después de Navidad para tratar una ayuda adicional a 
Indonesia. Más allá de la posición del FMI, desde Economía 
ya dieron señales claras de que se evitará entrar en 
cesación de pagos. 

El acuerdo con los bancos para reprogramar los vencimientos 
de letras de Tesorería (Letes) que restan hasta fin de año 
(unos 1.200 millones) despejó el horizonte del gobierno por 
lo menos hasta enero. Uno de esos vencimientos se producirá 
hoy (700 millones de Letes). Pero el secretario de Finanzas, 
Daniel Marx, afirmó anoche que el gobierno prevé cumplir con 
el mismo. “Gustavo Stafforini (subsecretario de 
Financiamiento) está trabajando para tener un cumplimiento 
normal ante el vencimiento de Letes”, explicó Marx en una 
conferencia de prensa desarrollada en la sede del Ministerio 
de Economía. Los sucesivos canjes de deuda pública que se 
efectuaron en los últimos meses limpiaron los vencimientos 
de capital e intereses en el corto plazo. Sobre todo, la 
denominada fase 1 del canje que se cerró hace pocas horas y 
que redujo en forma sustancial las obligaciones para el 
primer trimestre de 2002. 

Pero en enero, hay que cancelar 1045 millones con el FMI. Y 
ante la falta total de financiamiento, el equipo económico 
recurrió a los plazos fijos de las AFJP (por 2.200 millones 
de dólares) para colocar Letes a 120 días. Por otra parte, 
Marx señaló que en los últimos dos días mantuvieron una 
serie de conferencias telefónicas con distintos tenedores de 
bonos de Argentina localizados fuera del país en vista a la 
segunda etapa del canje de deuda. “Las conversaciones se 
llevaron a cabo el martes. Con todos ellos estamos haciendo 
el proceso de consulta y los resultados se irán viendo a 
través del tiempo”, señaló. El viceministro de Economía 
explicó que “este proceso de consulta es parte del 
compromiso que tomó (Domingo) Cavallo en su momento. 

Las conferencias telefónicas se hicieron para atender grupos 
pequeños a los que le hemos dado la posibilidad de 
expresarse y le informamos cómo será la segunda fase del 
canje”. El déficit del Tesoro nacional en noviembre habría 
superado ampliamente los 800 millones. Aunque el gobierno 
tenía que lograr un superavit en las cuentas públicas en el 
último trimestre del año para cumplir con el Fondo Monetario 
Internacional (FMI), hasta ahora la realidad fue diferente: 
el déficit en octubre fue de 676 millones de pesos y en 
noviembre el desequilibrio estaría en 800 millones, aunque 
este último no es un dato oficial. Así, el gobierno 
superaría en once meses los 8.100 millones de pesos de rojo 
fiscal, frente a un límite de 6.500 millones de pesos que 
había acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).- 
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Néstor Miguel Gorojovsky
gorojovsky at arnet.com.ar

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