(Spanish) Argentina: Deceived people, firms expect to further still lower wages, struggle of state workers

Nestor Miguel Gorojovsky Gorojovsky at SPAMarnet.com.ar
Tue Jan 2 12:59:13 MST 2001


Comrades and friends,

An editorial from a press agency linked to the Argentine Unions, information on
wage expectations from the bourgeoisie for 2001, struggle of the state
employees against lower wages.

BUENOS AIRES, 2(PSI).- ENTRE NEOLIBERALISMO Y
CONSERVADORISMO UN PUEBLO DEFRAUDADO.

Hace poco más de un año, De la Rúa ascendía al
poder con el beneplácito de una mayoritaria
porción del electorado, que había decidido
designarlo para revertir de una vez y para
siempre el cuadro que durante la última década
había caracterizado a la política del país.

Convenció con algunos hitos en su campaña
electoral, símbolos de los nuevos tiempos por
venir. Prometió que se pondría fin a la
corrupción estatal de una vez por todas. Los
culpables irían a la cárcel y quedarían
huérfanos del amparo que hasta antes de su
asunción parecían haberse acostumbrado a
recibir desde las más altas esferas del poder.

Convenció de que los monopolios que habían
obtenido el pingüe negocio de manejar los
servicios públicos del país casi sin control
alguno, se someterían desde el cambio de
gobierno al juicio de todos los sectores
interesados en esas prestaciones y ya no
podrían tomar decisiones basados
exclusivamente en sus propios beneficios.

De la Rúa llegó a la Casa Rosada gracias a
haber prometido que se comenzaría a gobernar
para la gente, y no para los grandes poderes
económicos y los organismos financieros
internacionales como aseguraba que había
ocurrido durante la larga administración de su
antecesor.

Se inauguraría una era de políticas activas
para salir de la recesión que había generado
el menemismo, y de la oprobiosa desocupación
que había quedado instalada como la peor plaga
que asolaba a los argentinos.

Se dictarían leyes justas para los jubilados,
que semana tras semana, durante los diez años
de menemismo, ocuparon la plaza de Los Dos
Congresos, para reclamar haberes mínimos,
dignos.

La alegría popular reinó el 10 de diciembre de
1999. Hoy, a unos 380 días de aquello, el
escenario parece haberse modificado
sustancialmente.

El último día del año, el país fue testigo de
un fallo del juez que investigó el más sonado
caso de corrupción de la era delarruista, el
de los presuntos sobornos en el Senado, y se
enteró que, como ya muchos apostaban, los
sospechados recibieron el perdón.

No se trató de una denuncia más de sospecha de
impunidad; fue el caso testigo que ponía a
prueba al nuevo gobierno: sus resultados,
serían indicio cierto de lo que habría que
esperar para el futuro.

Carlos Alvarez, autoexpulsado del poder por no
haber logrado la respuesta que creía que la
Alianza debía dar al pueblo ante ese caso de
presunto cohecho, dio un portazo un 6 de
octubre, justificándolo en su empatía con la
gente que otra vez experimentaba las viscosas
sensaciones de la frustración y la impotencia.

Pero todo esto fue más allá. La Justicia
Federal investiga la presunta malversación de
caudales públicos en que habrían incurrido
Fernando de Santibañes y el propio titular del
Ejecutivo, Fernando de la Rúa, al pagar con
fondos de la Secretaría de Inteligencia del
Estado (SIDE) los servicios de asesoría del
ciudadano norteamericano Dick Morris y la
especialista Mattie Lalovar, que como lo
denunciara esta última desde su residencia en
Virginia (EE.UU.) oculta aspectos muy graves
que la obligaron a tomar distancia del
contrato con la “agencia de inteligencia”,
según sus dichos.

También nos retorna al tiempo contra el que
votó la mayoría ciudadana; los decretos de fin
de año, donde el gobierno al no tener a su
disposición un Parlamento regimentado y
subordinado a los intereses del Poder
Ejecutivo, trata de legislar por su cuenta
para cumplimentar deseos de funcionarios de
organismos internacionales y de la banca
transnacional.

Así encuentra a la ciudadanía argentina el año
que se inicia: contemplando la posición
neoliberal y conservadora que asume un equipo
gobernante designado por las promesas de la
Carta a los Argentinos, convertida en la
careta tras la cual se escondió el mismo
rostro contra el cual votaron mayoritariamente
los argentinos.-


BUENOS AIRES, 2(PSI).- UNO DE CADA DIEZ
EMPRESARIOS BAJARÁN LOS SALARIOS DE SUS
EMPLEADOS. La mayoría de los empresarios
consultados no prevé aumentar salarios este
año, y el 11 por ciento cree que necesitará
reducirlos durante el primer semestre. Los
datos surgen de una encuesta difundida el
miércoles pasado por la Universidad de
Ciencias Empresariales y Sociales (UCES). Ese
estudio señala que sólo el 3,7 por ciento de
los empresarios consultados cree que
aumentarán las remuneraciones de los
empleados.

La tendencia a rebajar salarios se verificó en
todas las actividades, pero es mayor en el
sector industrial, donde el 30,8 por ciento de
las empresas del sector proyecta un descenso
de salarios para los primeros seis meses de
este año.

El relevamiento incluyó a 135 establecimientos
industriales, comerciales y de servicios de la
Capital federal y gran Buenos Aires, y se
respetó la representación proporcional de cada
sector. El 7,1 por ciento del sector de
servicios proyecta un descenso del nivel
salarial para los próximos seis meses, el 89,3
no prevé cambios y el 3,6 pronostica una
mejora.

En el comercio, el 10,6 por ciento espera una
caída salarial, el 86,4 no espera cambios y el
3 señala que las remuneraciones aumentarán. En
tanto, el 30,8 por ciento de las empresas
industriales estima una disminución de los
salarios actuales, el 61,5 no espera cambios y
el 7,7 cree que aumentarán.

El relevamiento señala que por cada empresa de
servicios que planea aumentar los salarios hay
dos que prevén disminuirlo, y en el sector
comercial las empresas que esperan rebajar los
salarios triplican a las que prevén
incrementarlos. Por su parte, por cada cuatro
empresas del sector industrial que prevén
aumentar los salarios, hay una que planea
reducir las remuneraciones.

En cuanto a la forma de contratación de
personal para este semestre, el 45,9 por
ciento de los ejecutivos utilizará el “período
de prueba”, que la última reforma laboral
elevó de uno a tres meses. En segundo lugar
mencionaron el contrato de “duración
indeterminado”, con un 22,2 por ciento, y en
tercer orden la contratación a “plazo fijo”
(contrato por tiempo determinado) con un 20,7.
En tanto, el 4,4 por ciento de los encuestados
prevé utilizar pasantías y el 3 indicó que
recurrirá a personal de agencias de empleo
temporario.

La clasificación de las empresas por tamaño
revela que las más pequeñas (menos de 50
empleados) son las que peores perspectivas
tienen para el futuro, porque el 84,2 por
ciento no prevé cambios y el 11,4 espera
disminuirlo. Entre las empresas medianas (de
50 a 199 empleados), el 89,7 por ciento
vaticinó estabilidad en los salarios, y el 6,9
espera una disminución. Entre las empresas más
grandes (más de 200 empleados), el 82,4 por
ciento prevé mantener el nivel salarial, el
11,7 aumentarlo y el 5,9 bajarlo.- XXX


LOCAL. E/0201/02208. BUENOS AIRES, 2(PSI).-
GREMIOS ESTATALES ENFRENTARÁN LAS MEDIDAS QUE
AFECTAN LOS SALARIOS. Las organizaciones
sindicales que integran el Frente de Gremios
Estatales iniciarán esta semana reuniones de
consulta, para determinar los pasos a seguir
frente al decreto gubernamental que veta la
disposición legislativa de restituir en el
Presupuesto 2001 los niveles salariales de los
trabajadores estatales, que fueran reducidos
mediante el “plan de ajuste” que el año pasado
dispuso el Poder Ejecutivo mediante decreto de
necesidad y urgencia.

Una de las acciones que se estima tomarán los
gremios, será la de recurrir a la Justicia y
por otro lado plantear a los legisladores el
rechazo al veto mencionado.-



Néstor Miguel Gorojovsky
gorojovsky at arnet.com.ar





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