(Eng and Spa) Risky job: Being a child in Argentina today

Gorojovsky Gorojovsky at arnet.com.ar
Tue Sep 4 08:27:58 MDT 2001


One of the watchwords in the Argentina of the early 50s, when Peronism 
encountered its first economic hardships, was "Children are the only privileged 
ones". And quite true it was. Now, we arrived at a country where 1 650 000 poor 
children are in a dangerous situation, at least 500 000 children work (in a 
country where child work is legally forbidden), and in just a single province, 
Misiones, 200 000 under 14 are in risk while the Minister of Social Welfare 
dedicates all his time budget to fight back the Minister of Economy who wants 
to further shrink the applicable funds. Details, in Spanish, follow.



BUENOS AIRES, 4(PSI).- MÁS DE UN MILLÓN DE NIÑOS POBRES EN 
GRAVE SITUACIÓN DE RIESGO. 
La pobreza coloca a más de un 
millón y medio de niños argentinos en situaciones de riesgo 
insospechadas como el descenso del coeficiente intelectual, 
tal como informara esta agencia oportunamente, la 
indocumentación y el riesgo de contraer serias enfermedades 
por la falta de vacunación, advierten estudios de 
especialistas. Las estadísticas oficiales indican que 
1.650.000 niños, menores de 15 años, estarían ubicados en la 
línea de pobreza. “Nacer en un hogar pobre significa tener 
menos posibilidades de supervivencia durante los primeros 
años de vida, un desarrollo deteriorado como efecto de una 
alimentación insuficiente, un acceso más restringido a los 
servicios de salud, y menos atención por parte de los 
adultos”, señala un análisis de la organización “Save the 
Children”.

Irene Novacovsky, coordinadora de Programas e Isidoro 
Arduiz, consultor de esa organización son responsables del 
estudio “Situación de la infancia en la Argentina. La 
pobreza excede al problema de la desocupación y 
precarización del mercado de trabajo” porque sus 
consecuencias “se perpetúan con más fuerza en cada 
generación venidera”, señalan. Por lo tanto, la existencia 
de más de un millón y medio de niños pobres, según las 
organizaciones especializadas en la defensa de los derechos 
de la niñez, requieren políticas vigorosas de resultados 
inmediatos. La malnutrición infantil, en los primeros dos y 
tres años de vida retrasa el crecimiento, desarrollo y 
maduración infantiles y, junto a otros factores como la 
falta de estimulación, la capacidad de aprender. En la 
Capital Federal y Gran Buenos Aires, el coeficiente 
intelectual del 40 por ciento de los chicos provenientes de 
hogares con necesidades básicas insatisfechas sería menor a 
80 puntos, cuando la media oscila entre 90 y 110 puntos.

“Casi la mitad de la población menor de 18 años del país 
atraviesa condiciones de pobreza”, señala el estudio de 
Save The Children. Entre los tópicos de riesgos 
insospechados y encubiertos, se encuentran la hipoteca al 
futuro que implica que el niño no sea vacunado. Novacovsky y 
Arduiz llegaron a la conclusión de que es difícil medir si 
la población infantil argentina en condiciones de pobreza 
está debidamente vacunada. “Las oscilaciones de los números 
en los registros oficiales no parecen brindar una fuente de 
información suficientemente confiable como para sugerir 
alguna impresión satisfactoria”, señalan. Los especialistas 
encontraron durante su investigación que “en muchas 
provincias caen drásticamente en los porcentajes de 
cobertura entre los años 1993 y 1999”. También determinaron 
que algunas provincias distorsionan los registros y “llegan 
a triplicar el porcentaje de niños menores de un año 
vacunados, alcanzando valores por encima del ciento por 
ciento”.- XXX

BUENOS AIRES, 4(PSI).- EN LA ARGENTINA HAY CASI 500.000 
CHICOS QUE TRABAJAN. 
Mientras crece la cantidad de personas desocupadas, el 
mercado laboral argentino ofrece un singular fenómeno como 
contrapartida: el empleo infantil. Según estimaciones del 
Ministerio de Trabajo, esta actividad, prohibida por ley 
desde 1976, alcanza a unos 500.000 menores de 15 años que se 
desempeñan en el comercio, la venta ambulante o las tareas 
agrarias. De acuerdo con los datos de la cartera laboral, 
que hizo el relevamiento sobre la base de las cifras del 
Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), de 
Unicef y del sindicato de trabajadores rurales, la mitad de 
los chicos que trabajan pertenece al segmento del 20% más 
pobre de la población. Además, el 70% de ellos abandonó la 
escuela primaria y casi un 30% vive en la Capital Federal o 
en el conurbano bonaerense. Hay en el país más de 250.000 
chicos que se desempeñan en áreas urbanas en los sectores de 
servicios y comercio. Y otros 180.000 lo hacen en zonas 
rurales, en mayor medida en las regiones del Noroeste y el 
Litoral. "Cuando un niño trabaja, seguro que hay alguien que 
se beneficia detrás –dice Jorge Rodríguez, dirigente de la 
Unión Argentina de Trabajadores y Estibadores Rurales 
(UATRE). Los eligen porque, por lo general, el chico es más 
rápido, más ágil y tiene, por ejemplo, mejor vista. Pero 
esto les trae muchas dificultades: repiten de grado y se ven 
muchas veces expuestos a accidentes, porque en el campo 
trabajan con agroquímicos que son peligrosos”. En el 
gobierno agregan que existe otro segmento, que calculan en 
los 50.000 chicos, según datos de la policía, que es víctima 
de actividades clandestinas, como contrabando, criminalidad 
por encargo o prostitución, entre otras.

¿Cuáles son las causas de esta modalidad creciente que los 
especialistas no dudan en comparar con la esclavitud? El 
sociólogo Silvio Feldman, investigador docente de la 
Universidad Nacional de General Sarmiento, afirma que la 
crisis contribuyó a incrementar las cifras. “La principal 
razón es la pobreza. Las necesidades empujan a los propios 
padres a instar a los chicos a trabajar –dice Feldman-. Y lo 
peor es que, muchas veces, los exponen a accidentes o 
enfermedades. Desde un simple corte al problema de estar 
permanentemente en contacto con la contaminación pueden 
perjudicarlo para siempre”. El investigador recurre a los 
números para probar las consecuencias de la situación 
social: en 1991, el 25,5% de los chicos de 14 años del país 
pertenecientes a hogares con necesidades básicas 
insatisfechas estaba económicamente activo. Esto quiere 
decir que trabajaban o buscaban trabajo. En cambio, la cifra 
se reducía al 11% entre las familias sin necesidades básicas 
insatisfechas. En un estadio realizado para Unicef 
Argentina, Feldman agrega que las zonas rurales soportan los 
peores escenarios: en 1991, a los 14 años estaba activo el 
30,5% de los chicos en esas áreas; en los sectores urbanos 
ese segmento caía a 11,7%. Entre las principales actividades 
infantiles pueden citarse el comercio, la venta ambulante y 
los empleos agrarios. Sin embargo, una disciplina antigua 
como el mundo crece en los últimos tiempos al ritmo de las 
carencias económicas: el cirujeo. Según estimaciones 
oficiales, unas 100.000 personas ingresan por día en la 
Capital Federal en busca de residuos. En muchas 
oportunidades, esta labor se hace en compañía de los chicos. 
¿Cómo erradicarlo? Los especialistas coinciden en que 
lograrlo por completo llevaría poco más de una vida.

Leandro Halperín, presidente de la Comisión Nacional para la 
Erradicación del Trabajo Infantil, de la cartera laboral, 
señala que se hace prácticamente imposible toda vez que las 
tareas generan ingresos. “Hay que buscar ideas 
alternativas. Supongamos que se separa, mediante 
instrumentos legales, a un chico de un trabajo. Como ese 
chico no aporta más plata para su familia, al día siguiente 
habrá otro que lo reemplace”, dice Halperín. Así, en busca 
de soluciones, la cartera laboral firmó un convenio con la 
Municipalidad de General San Martín que espera convertir en 
caso testigo y prevé extender luego a otras regiones: reunir 
a las personas que hacen recolección por la zona en una 
pequeña empresa de reciclaje de residuos. A cambio, se les 
exige que incorporen a sus hijos en los colegios. “La idea 
es que los mismos coordinen las actividades y pasen a ser 
los que reciclan los residuos de la comuna –agrega Halperín-
. Nosotros los registramos para que trabajen en blanco, les 
proveemos ropa especial, les damos un ámbito físico de 
trabajo y hacemos el contacto con las empresas de reciclaje. 
Al municipio no le cuesta un peso y ellos hacen un trabajo 
más digno que hurgar los tachos de basura”.- XXX 

POSADAS, 4(PSI).- DOSCIENTOS MIL MENORES EN SITUACIÓN DE 
RIESGO. 
La subsecretaria de Bienestar Social de Misiones, Teresa 
Cardozo, afirmó que más del 50% de los niños misioneros está 
en riesgo. El dramático porcentaje se traduce en 200.000 
menores de futuro incierto. Se proyecta un “seguro social” 
para paliar la situación, pero dicha idea es, por ahora, una 
“intención”. Para resolver esta situación y otras afines 
funciona “la multilateral de políticas sociales que preside 
la vicegobernadora de la provincia Mercedes Oviedo y los 
intendentes que representan a las distintas zonas y las 
provincias argentinas en una conjunción de firmar un pacto 
por la niñez”, dijo la funcionaria. “Este pacto es una 
intención de que los niños que están en situación de riesgo, 
cuyos padres están atravesando por una situación que todos 
conocemos, pudieran tener un seguro social. Además ha sido 
un momento de reflexión para que veamos que en la Argentina 
el pasar de nuestros niños no es muy bueno”, aseguró. 
Cardozo aludió también al “seguro social para los niños”, 
que “hasta ahora es una carta intención que han firmado los 
intendentes y que el Gobierno ya lo firmó con anterioridad 
con la Nación a través de la Secretaría de Desarrollo 
Social, para que los menores pudieran tener un ingreso 
social”. Si bien “el monto aún no está establecido, porque 
de acuerdo al grupo familiar y de acuerdo a la cantidad de 
niños menores de 18 años, se va a definir”, la funcionaria 
precisó que “es una intención”, aunque en todo caso el 
aporte mensual sería de unos 40 pesos por niño.

Comentó también que el ministro de Desarrollo Social de la 
Nación, Juan Pablo Cafiero, “está peleando para que su 
presupuesto no tenga mayores recortes. Hasta ahora es un 
acta de intención, son fuerzas que se han unido para 
reclamar esto, pero no podemos aún decir cuáles van a ser 
los municipios focalizados ni qué número de seguro vamos a 
tener porque estamos trabajando en esto”. La idea parece un 
poco surrealista a la hora de la instrumentación ya que se 
indicó que los beneficiarios podrían tener una tarjeta 
magnética y que “puedan cobrar en el banco” (¡?).

Planteada la cuestión de los niños en zona de riesgo, 
Cardozo explicó que “como siempre, las estadísticas están 
muy por debajo de lo que es la realidad. Hasta ahora nuestro 
manejo son los datos que tienen Siempro, que son datos del 
último censo del año 91. No tenemos números concretos, sí 
aproximaciones. Lo que tiene el Consejo Nacional del Menor  
a través de la Secretaría de Desarrollo Social de los 
trabajos que hemos hecho cada provincia, es que el 48% de 
los niños actuales están en situación de pobreza, aunque  
otros datos que están más analizados, hablan de un 53%”. 
Cuando específicamente se traduce ese porcentaje en 
beneficiarios concretos, la suma mensual a disponer sería de 
8 millones y medio de dólares, valor que  -hoy por hoy- está 
lejos de toda posibilidad, por lo que da la sensación de que 
el proyecto en cuestión es –como lo dijera la propia 
funcionaria- “una intención” contra la hambruna que azota 
a miles de modestísimas familias sin trabajo o preocupación 
para lograrlo. (Vox Populi).- XXX


Néstor Miguel Gorojovsky
gorojovsky at arnet.com.ar



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