[Marxism] Subject: Re: AlterNet: Is George Bush Restarting Latin America's 'Dirty Wars'?

Mike Friedman mikedf at amnh.org
Fri Aug 31 23:25:41 MDT 2007


> Message: 21
> Date: Fri, 31 Aug 2007 09:58:14 -0700 (PDT)
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> Subject: Re: [Marxism] AlterNet: Is George Bush Restarting Latin
> America's 'Dirty Wars'?

http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/general/19072
from Granma Internacional

by Lidice Valenzuela

United States Restarts its Dirty War Against Nicaragua

"Eight months after taking office, the government of Daniel Ortega faces
fierce opposition from reactionary sectors, both domestic and
international, led by the United States, determined to prevent the
structural changes begun in this new national political stage."

EEUU retoma su guerra sucia contra Nicaragua
Fecha: septiembre 1, 2007

A ocho meses de su asunción, el gobierno del presidente de Nicaragua,
Daniel Ortega, enfrenta una férrea oposición de los sectores
reaccionarios, tanto nacionales como internacionales, encabezados por
Estados Unidos, empecinados en evitar los cambios estructurales
emprendidos en esta nueva etapa política nacional.

Por Lídice Valenzuela

Se trata de una lucha ideológica, radicalizada en los últimos meses, en la
que se enfrentan, de una parte, los principios y el programa por mejorar
la calidad de vida de la mayoría de la empobrecida población nicaragüense
y, de la otra, los intereses de la derecha, que ve amenazados sus
privilegios de clase ante el empuje arrollador del proceso impulsado por
Ortega y su gabinete.

Ortega continúa sus denuncias sobre los planes desestabilizadores del
gobierno de Washington, y en las últimas semanas ha arremetido contra el
Tratado de Libre Comercio (TLC) suscrito por su país con Estados Unidos,
en tanto contrapuso las diferencias abismales con la Alternativa
Boliviariana para las Américas (ALBA), que ya firmó totalmente junto a
Cuba, Bolivia y Venezuela, su principal impulsor, cuya base filosófica es
un comercio justo destinado a mejorar la existencia de los sectores más
pobres de los países.

"Comercio injusto" fueron los calificativos que el mandatario dio a los
TLCs, porque benefician siempre al país más grande, y puso como ejemplo
las afectaciones que sufrirá la producción tabacalera nicaragüense.

De adoptarse esa medida, miles de productores de la nación nica perderán
sus empleos y se verán obligados a emigrar de manera ilegal a
Norteamérica, donde son tratados como ciudadanos de quinta categoría.

Ortega afirmó que su partido, el Frente Sandinista de Liberación Nacional
(FSLN) jamás estuvo de acuerdo con la suscripción del TLC.

Mientras, Estados Unidos continúa su guerra sucia contra el proceso
político que dirige el ex comandante del FSLN.

Según denunció el mandatario en el reciente Foro de Sao Paulo efectuado en
Managua, la Administración de George W. Bush trabaja "por debajo" para
boicotear los programas sociales y económicos emprendidos por su gobierno,
en los que ya se observan significativos avances, a pesar de los
obstáculos puestos por sus enemigos.

En tono conciliador, pero firme, Ortega refirió que las relaciones entre
EE.UU. y Nicaragua, pese a las diferencias ideológicas entre los dos
gobiernos, deben basarse en el respeto mutuo, por lo que se tornan
inaceptables, dijo, las campañas sucias con la derecha local, a la que
financia, tal como hace también con los medios de comunicación privados.

Para el mandatario, la intromisión de Washington en los asuntos internos
de su país está dirigida a apoyar a grupos autodenominados representantes
de la población, cuando en realidad fueron destruidos en las últimas
elecciones generales del pasado año por los electores.

Un nuevo cisma, se piensa, puede abrirse ahora en las relaciones
bilaterales, después de que el gobierno de Managua confirmara el embargo
perjudicial de propiedades de la transnacional petrolera estadounidense
ESSO, luego de que la Dirección General de Aduanas halló un grupo de
desviaciones de responsabilidades tributarias. El fraude consistía en
declarar unas cantidades importadas, mientras en el registro aduanal
aparecían otras, según explicó el asesor presidencial, Bayardo Arce.

El embargo de las instalaciones de la ESSO en el puerto de Corinto, a unos
150 kilómetros de Managua, fue ejecutado el pasado viernes 17, ya que la
trasnacional norteamericana se negó a reconocer el adeudo de tres millones
de dólares con el estado nicaragüense, aunque aceptó buscar una solución
negociada. En opinión de especialistas, con seguridad el gobierno de Bush
no permanecerá indiferente ante el incidente, el cual seguramente pondrá
fuera de contexto y exagerará, ya que el embajador de ese país, Paul
Trivelli, amenazó con que la medida puede dañar seriamente las relaciones
comerciales entre los dos estados.

El plan que desde que asumió Ortega ejecuta Washington contra Managua no
se diferencia mucho de los que la Casa Blanca, cuyo inquilino Bush posee
ahora el 66% del rechazo de su propio pueblo, ha empleado tradicionalmente
con gobiernos legítimamente constituidos en América Latina y El Caribe.
Recuérdese Haití, Chile y Guatemala. Solo que ahora los tiempos son otros
y los gobiernos poseen el respaldo de poderosos movimientos sociales e
indígenas con un alto grado de conciencia política.

Lo que busca la reacción es confundir a la población nicaragüense con
embustes para boicotear los programas políticos y sociales de la
Administración de Ortega, quien dirigió el país entre los años 1985-1990,
cuando no logró la reelección debido a las intromisiones de Estados Unidos
que fomentaron la llamada guerra de los contra.

Sin embargo, en pocos meses, ya Nicaragua ha dado pasos firmes en el
mejoramiento de su sociedad.

Cuando Ortega asumió el gobierno los retos eran y son, enormes. Más de la
mitad de la población laboralmente activa está desempleada, el 27 %
desnutrida; la deuda externa asciende a seis mil 500 millones de dólares;
más de un millón de adultos analfabetos y 800 000 niños sin acceso a la
educación, una brutal crisis energética, entre otros grandes males. El
cambio es imprescindible.
Incorporación al ALBA
Una de las primeras medidas adoptadas por el gobierno fue la plena
incorporación a la Alternativa Boliviarana para las Américas, idea del
presidente venezolano, Hugo Chávez, de inmediato apoyada por Cuba, que
brindó su colaboración, entre otras, en las áreas de salud y de educación.

Bajo nuevos signos de solidaridad y unión, el ALBA comenzó su
funcionamiento en Nicaragua, aunque la Administración norteamericana no
cesa en su conspiración para frenar el nuevo organismo, cuyas bases están
fuera de las leyes del mercado capitalista, teniendo como premisa
fundamental el bienestar humano.

Uno de los programas suscritos a través del ALBA es la refinería que
construye Venezuela en la tierra de Sandino a un costo de cuatro mil
millones de dólares. Se estima que la puesta en práctica de esa entidad
transformará la vida económica y social nicaragüense en los próximos cinco
años. Baste apuntar que ese pueblo sufre ahora más de 16 horas diarias de
cortes eléctricos.

En fecha reciente, los presidentes Ortega y Chávez colocaron la piedra con
que quedó fundada la nueva instalación en una zona costera, a 60
kilómetros al oeste de la capital nica.

Cuando esté en pleno funcionamiento, la planta, que se llamará El Supremo
Sueño de Bolívar, tendrá capacidad para refinar hasta 150 mil barriles
diarios de petróleo; de ellos 105 serán de diésel, 31 mil de gasolina y
cinco mil de gas licuado, con un resto de combustible para cocinas y coke.

Esta instalación, que generará 10 mil empleos y una ganancia de 700
millones de dólares por concepto de exportaciones y solucionará la crisis
energética del país, cubrirá una buena parte de la demanda de combustibles
en Centroamérica, de 160 mil barriles diarios. La de Nicaragua asciende a
unos 27 mil barriles por día.

También en el entorno del ALBA llegaron al país centroamericano 60
tractores de fabricación venezolana-iraní para impulsar los programas
agrícolas, y apoyar la puesta en marcha del programa Hambre Cero, en medio
de la crisis de hambruna dejada por el neoliberalismo. En ese lote llegan
también 109 implementos agrícolas que serán entregados a unos tres mil
cooperativistas.

En pleno auge aparece la Operación Milagro, con la cual ya se han
beneficiado con intervenciones para recuperar la visión cientos de
ciudadanos de los estratos sociales más pobres. A todo tren marcha la
Campaña Nacional de Alfabetización y otros programas de profundo contenido
humanista.

El gobierno del sandinista Ortega también fomenta ahora la creación de los
Consejos del Poder Ciudadano (CPC), para darle mayor participación a la
ciudadanía en la toma de decisiones.

De lo que se trata, entonces, es de ganar, junto a la batalla política
alcanzada en las urnas, la batalla ideológica contra una oposición negada
a permitir que se le supriman sus históricos privilegios de clase.

Fuente: Granma Internacional





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